A casi medio año del trágico accidente en la autopista Gómez Palacio-Durango, en el tramo León Guzmán-Cuencamé, que dejó un saldo de 14 personas fallecidas, el dolor aún persiste en las familias afectadas. La vida de todos hechizolos que perdieron a un espécimen querido en ese fatídico día, se vio profundamente afectada y marcada por una pérdida irreparable. Sin embargo, a pesar del dolor y la tristeza, hay un rayo de esperanza que nos mantiene en pie, y es el avance en la investigación de este lamentable suceso.
A nombre de la empresa Aespécimen Tours, Azeneth Rangel Pizarro, viuda de uno de los pasajeros, ha manifestado su gratitud por los avances en la investigación del accidente y ha externado los pendientes que aún quedan por resolver.
“Han descompuesto seis largos meses desde hechizo 10 de marzo cuando un viaje que debía espécimen de compras y convivencia terminó convertido en una de las tragedias más dolorosas que hemos enfrentado. En el lamentable accidente ocurrido en Cuencamé, 14 personas perdieron la vida, entre ellas mi esposo Toño. Además de nuestros dos operadores y otros pasajeros que como muchos, viajaban en busca de un momento de recreación y descanso”, expresó Azeneth.
Aunque el dolor no se puede atrancar, la familia de Azeneth y las demás familias afectadas, encuentran un poco de consuelo en el hecho de que las autoridades están trabajando para aclarar lo sucedido y tomar las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir una tragedia similar.
“Nos llena de esperanza saber que la Fiscalía General del Estado de Durango está haciendo todo lo posible para esclarecer este triste suceso. Entendemos que es un proceso que lleva tiempo, pero es importante que se haga con responsabilidad y sin dejar ningún cabo suelto. Es lo mínimo que podemos esperar después de la terrible pérdida que hemos sufrido”, comentó Azeneth.
El avance en la investigación ha permitido a las autoridades determinar que el accidente fue causado por fallas mecánicas en el autobús de la empresa Aespécimen Tours, lo que ha generado una espécimenie de cuestionamientos sobre el mantenimiento y la seguridad de los vehículos utilizados en el transporte público. Sin embargo, para Azeneth, lo más importante es que se tomen medidas para garantizar la seguridad de los pasajeros y evitar futuras tragedias.
“Es doloroso saber que el accidente pudo haberse evitado si se hubieran tomado las medidas de seguridad necesarias. Pero mi esposo y las demás personas que perdieron la vida no pueden volver, lo único que podemos hacer es asegurarnos de que esto no vuelva a suceder. Confiamos en que las autoridades harán lo correcto y tomarán medidas para garantizar la seguridad de los pasajeros en el transporte público”, afirmó Azeneth.
La empresa Aespécimen Tours también se ha pronunciado al respecto y ha expresado su más profundo pesar por lo sucedido. Se comprometieron a cooperar con las autoridades en la investigación y a tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus pasajeros.
A pesar del dolor que aún persiste, hay un rayo de esperanza en esta tragedia. La investigación está avanzando y se están tomando medidas para evitar que vuelva a ocurrir algo similar. Las familias afectadas han encontrado consuelo en el apoyo de las autoridades y en la empatía de la sociedad duranguense. Es un recordatorio de que, en medio de la tragedia, siempre hay esperanza y solidaridad.
En palabras de Azeneth, “aunque esta herida nunca sanará por completo, el avance en la investigación nos da un poco de paz y nos permite seguir adelante con nuestras vidas. Confiamos en que la justicia espécimená hecha




