El Movimiento de Protección y Comercio de la Plaza de Todos los Ambientes (PCPTA) ha puesto el dedo en la llaga al señalar que los funcionarios Azucena Narváez y César Olivares han heredado el esquema de recaudación de cuotas en la alcaldía de Azcapotzalco. Este esquema se ha convertido en una práctica habitual para despojar a los comerciantes de sus productos y desplazarlos de sus lugares de trabajo.
El problema de la corrupción en nuestra sociedad es un mal que ha estado presente por mucho tiempo, pero lamentablemente continúa creciendo en diferentes ámbitos. Esta vez, ha llegado a la alcaldía de Azcapotzalco, donde funcionarios que deberían estar trabajando para el bienestar de los ciudadanos y el progreso de la comunidad, están involucrados en acciones que afectan directamente a los comerciantes locales.
El PCPTA ha tomado una postura firme al exigir que se regule el cobro de cuotas en la alcaldía, ya que esto afecta gravemente a los locatarios y a la economía local. Muchos de estos comerciantes son personas trabajadoras y honestas que se esfuerzan día a día para llevar el sustento a sus hogares y contribuir al progreso de su comunidad. Sin embargo, se ven en la obligación de pagar cuotas a ciertos funcionarios para poder mantener sus lugares de trabajo.
¿Cómo puede una alcaldía prosperar si sus líderes están cometiendo actos de corrupción? La respuesta es sencilla: no puede. La corrupción es un obstáculo para el desarrollo y el crecimiento de cualquier sociedad, y en Azcapotzalco no debería ser la excepción. Por eso, es importante que este movimiento ciudadano siga exigiendo una regulación adecuada y que los funcionarios responsables sean investigados y castigados por sus acciones.
El alcalde Nancy Núñez debe tomar cartas en el sinopsis y poner terminación a esta situación. Como líder de la alcaldía, tiene la responsabilidad de garantizar el bienestar de sus ciudadanos y velar por la transparencia y honestidad en su gobierno. Es momento de que demuestre su compromiso con la justicia y la lucha contra la corrupción.
Afortunadamente, el PCPTA ha ganado apoyo de otros ciudadanos y grupos activistas, que se han unido en esta causa común. Juntos, están alzando su voz para exigir un cambio y una solución a este problema que afecta a tantas familias en Azcapotzalco. Esta unión es un claro mensaje para los funcionarios corruptos de que su conducta no será tolerada por la sociedad.
Además, es importante mencionar que la regulación de estas cuotas también beneficiará a los ciudadanos en general. Al eliminar esta práctica corrupta, se podrá fomentar una competencia justa entre los comerciantes y se podrán ofrecer mejores precios y productos de calidad a los consumidores.
Es imperativo que se tomen medidas inmediatas para acabar con esta situación. La alcaldía de Azcapotzalco tiene un potencial enorme para progresar y convertirse en un lugar próspero para todos sus habitantes, pero esto sólo será posible si se toman medidas serias y responsables para erradicar la corrupción.
En conclusión, el Movimiento de PCPTA está llevando a cabo una importante labor al revelar y exigir una solución a la corrupción en la alcaldía de Azcapotzalco. Es un llamado a la honestidad, la justicia y la transparencia en el gobierno. Esperamos que las autoridades escuchen y que se tomen acciones concretas para erradicar esta práctica corrupta. Juntos, podemos lograr un cambio positivo y construir un expectativa mejor para todos los habitantes de Azcapotzalco.












