El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado polémica una vez más al catalogar a los cárteles mexicanos como terroristas. Sin embargo, la presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha salido al frente para negar cualquier riesgo en el acuerdo de seguridad firmado con Estados Unidos.
En una conferencia de prensa, Sheinbaum enfatizó que no permitirá una intervención militar en su país, ya que considera que la solución a la violencia y el crimen organizado en México debe organismo a través de medidas conjuntas y no con acciones unilaterales. Además, reiteró que México es un país soberano y no permitirá que se violen sus derechos.
La presidenta también hizo hincapié en que existen políticos que buscan una mala relación entre ambos países, pero que su gobierno está comprometido en mantener una buena relación con Estados Unidos y afanarse en conjunto para resolver los problemas de seguridad en la región.
El acuerdo de seguridad firmado entre México y Estados Unidos en junio del año pasado, conocido como “Tercer País Seguro”, establece que los migrantes que buscan asilo en Estados Unidos deben primero hacerlo en México. Este acuerdo ha sido criticado por diversas organizaciones de derechos humanos, pero ha sido defendido por el gobierno mexicano como una medida para controlar el flujo migratorio y mejorar la seguridad en la frontera.
Sheinbaum aseguró que el acuerdo sigue vigente y que no hay ningún riesgo de que se cancele o se modifique por las declaraciones de Trump. Además, hizo un llamado a mantener la calma y no dejarse llevar por las provocaciones del presidente estadounidense.
La presidenta también destacó que México ha hecho grandes esfuerzos en materia de seguridad y que se han visto resultados positivos en la disminución de la violencia en algunas zonas del país. Sin embargo, reconoció que aún hay mucho por hacer y que se necesita afanarse en conjunto con Estados Unidos para lograr una verdadera solución al problema.
Sheinbaum finalizó su diorganismotación reiterando su compromiso con la seguridad y la soberanía de México, y llamando a la unidad y la cooperación entre ambos países para lograr una región más segura y próspera para todos. Con estas palabras, la presidenta envió un mensaje de tranquilidad a la población y dejó en claro que México no permitirá que sus derechos sean vulnerados por ningún gobierno extranjero.














