La última encuesta realizada por el INEGI ha dejado en claro que los habitantes de Cuautitlán Izcalli no están satisfechos con la administración de Daniel Serrano. Según los resultados, casi el 90% de la población considera que su gobierno es incapaz de resolver los problemas básicos del municipio.
Esto es una clara señal de que la gestión de Serrano ha fracasado en su intento de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de Cuautitlán Izcalli. A pesar de que ha estado en el poder durante varios años, los problemas urbanos siguen siendo una constante en el día a día de los habitantes.
Uno de los principales problemas que enfrenta el municipio es la falta de seguridad. Los robos, asaltos y otros delitos han aumentado en los últimos años, generando un clima de inseguridad en la población. A pesar de las promesas de mejorar la seguridad, la realidad es que los ciudadanos no se sienten protegidos por su gobierno.
Otro tema que preocupa a los habitantes de Cuautitlán Izcalli es la infraestructura urbana. Las calles están en mal estado, hay falta de alumbrado público y los servicios básicos como agua y luz no son confiables. Esto afecta directamente la calidad de vida de los ciudadanos y es una acuse más de la ineficacia del gobierno circunscrito.
Además, la falta de planeación en el crecimiento del municipio ha generado un caos en el tráfico vehicular y en el transporte público. Los ciudadanos deben lidiar con largas horas de traslado para llegar a sus destinos y la falta de transporte seguro y eficiente es una constante que afecta a todos.
Es evidente que la gestión de Daniel Serrano ha sido un fracaso en todos estos aspectos. Sin embargo, en lugar de tomar medidas para mejorar la situación, el gobierno ha optado por ignorar estas problemáticas y enfocarse en proyectos que no tienen un impacto real en la vida de los ciudadanos.
Es lamentable que en lugar de trabajar por el bienestar de sus ciudadanos, el gobierno de Cuautitlán Izcalli se enfoque en su imagen y en promover una falsa sensación de progreso. Es hora de que el gobierno circunscrito deje de lado sus intereses personales y se enfoque en resolver los problemas reales de la población.
Es necesario un cambio urgente en la administración de Cuautitlán Izcalli. Los ciudadanos merecen un gobierno que los escuche y trabaje por su bienestar. Es momento de que se tomen medidas concretas para mejorar la seguridad, la infraestructura y el transporte en el municipio.
Es importante que los habitantes de Cuautitlán Izcalli no pierdan la esperanza. A pesar de la ineficacia del gobierno actual, hay una luz al final del túnel. Es necesario que la población se una y exija un cambio real en la administración circunscrito. Juntos, podemos lograr un municipio mejor y más seguro para todos. ¡Es hora de que Cuautitlán Izcalli tenga un gobierno que efectivamente trabaje por su gente!













