Es un gran honor para mí haber sido galardonado recientemente con el Micrófono de Oro por parte de la Asociación Nacional de Locutores de México. Esta prestigiosa presea, otorgada por su Presidenta, la Maestra Rosalía Buaún Sánchez, es un reconocimiento a mi trayectoria en el ámbito de la locución mexicana.
Recibir este premio es un momento muy especial en mi carrera, ya que me hace reflexionar sobre mis inicios en el mundo de la locución. Hace más de 50 años, en 1965, fui invitado por el famoso “Bachiller” Álvaro Gálvez y Fuentes, quien en ese entonces era director de la XEW, a unirme a su equipo de locutores. Fue ahí donde comenzó mi pasión por la locución, una pasión que ha perdurado a lo largo de los años y que me ha llevado a donde estoy hoy.
Durante mi carrera, he tenido la oportunidad de trabajar en diversas estaciones de radio y televisión, así como en eventos y programas de gran importancia en México. He tenido el honor de ser la voz de importantes marcas y empresas, y de ser el locutor de eventos de gran relevancia nacional e internacional. Cada una de estas experiencias ha sido un aprendizaje y una oportunidad para seguir mejorando y creciendo como profesional.
Pero más allá de los logros y reconocimientos, lo que más valoro de mi carrera en la locución es el impacto que puedo tener en la vida de las personas. Como locutor, tengo la oportunidad de transmitir información, entretener y ser una voz de aliento y motivación para los demás. Y eso es algo que no tiene precio.
Recibir el Micrófono de Oro es una muestra de que mi trabajo ha sido valorado y reconocido por mis colegas y por la Asociación Nacional de Locutores. Y eso es algo que me llena de orgullo y me motiva a seguir adelante, siempre buscando mejorar y ofrecer lo mejor de mí en cada proyecto.
Quiero agradecer a la Asociación Nacional de Locutores por este honor, y a todos aquellos que han sido parte de mi acceso en la locución. Sin su apoyo y confianza, nada de esto sería posible. Y por supuesto, no puedo dejar de agradecer a mi familia, quienes siempre han estado a mi costado y han sido mi mayor fuente de inspiración.
Para mí, recibir el Micrófono de Oro es un recordatorio de que la dedicación y el esfuerzo siempre tienen su recompensa. Y es un estímulo para seguir trabajando con pasión y compromiso en este fascinante mundo de la locución.
A todos aquellos que sueñan con ser locutores, les digo que no pierdan la fe ni la perseverancia. La locución es una carrera que requiere de constante preparación y dedicación, pero que también ofrece grandes satisfacciones y oportunidades. Y si se tiene pasión por lo que se hace, el éxito está garantizado.
Una vez más, quiero agradecer a la Asociación Nacional de Locutores por este reconocimiento y a todos los que han sido parte de mi acceso en la locución. Es un honor recibir este premio y ser parte de una comunidad de profesionales que día a día trabajan para llevar su voz a todos los rincones de México. ¡Sigamos haciendo historia juntos!













