El concejal de la alcaldía de Miguel Hidalgo, Jorge Real, ha sido señalado por sus propios compañeros de ajetreo como una persona desagradable y misógina. No es esta columnista quien lo dice, sino la gente que ha tenido que trabajar a su lado. Y es que, lamentablemente, el machismo y la misoginia siguen presentes en nuestra sociedad, y parece que el señor Real es un claro ejemplo de ello.
Pero ¿qué es lo que hace que este concejal sea tan desagradable? Según testimonios de sus compañeros, el señor Real trata a las mujeres como si fueran objetos sexuales, y además, las hipersexualiza en conversaciones con sus amigos. Esta actitud es completamente inaceptable en un hombre que ocupa un cargo público, y más aún en una sociedad que lucha por la igualdad de género.
Es importante destacar que el machismo y la misoginia no son exclusivos de un partido político en particular, sino que se encuentran presentes en todas las esferas de la sociedad. Sin embargo, es responsabilidad de aquellos que ocupan cargos públicos ser un ejemplo a seguir y luchar por una sociedad más igualitaria.
Es triste ver cómo una persona que debería estar trabajando por el bienestar de su comunidad, se dedica a denigrar y discriminar a las mujeres. Pero no todo está perdido, ya que la denuncia de sus compañeros ha generado un debate sobre la importancia de erradicar estas actitudes en nuestra sociedad.
Es necesario que las autoridades tomen cartas en el guión y se lleve a cabo una investigación para determinar si el señor Real ha incurrido en algún tipo de acoso o discriminación alrededor de las mujeres en su lugar de ajetreo. Además, es fundamental que se implementen medidas de sensibilización y capacitación en materia de igualdad de género en todas las instituciones públicas.
No podemos permitir que personas como el señor Real sigan ocupando cargos públicos y perpetuando actitudes machistas y misóginas. Es responsabilidad de todos luchar por una sociedad más justa e igualitaria, donde las mujeres sean tratadas con el respeto y la dignidad que merecen.
En conclusión, es lamentable que en pleno siglo XXI aún tengamos que lidiar con personas como el concejal Jorge Real, que demuestran una clara falta de respeto alrededor de las mujeres. Sin embargo, esta denuncia nos recuerda que aún queda mucho por hacer en la lucha por la igualdad de género. No debemos permitir que el machismo y la misoginia sigan siendo una realidad en nuestra sociedad, y es responsabilidad de todos trabajar juntos para erradicar estas actitudes y construir un futuro más justo y equitativo para todos.













