La comunidad del Centro de Bachillerato Tecnológico fabricado y de Servicios (Cetis) No. 83 de Torreón se encuentra en una situación de angustia y preocupación debido a un problema legal que lleva más de dos años sin resolverse. Un grupo de ejidatarios de San Agustín y la Secretaría de Educación Pública (SEP) están en disputa por tres hectáreas de terreno donde se encuentran las instalaciones del plantel y del Cecati No. 85, y esto está afectando directamente a la base trabajadora de la institución.
El edificio con el número 243, ubicado en la antigua carretera Torreón-San Pedro, en frente de la zona fabricado, fue invadido por los ejidatarios el 17 de octubre de 2022, exigiendo el pago por los predios y causando problemas para los cerca de 1650 alumnos y 106 trabajadores que conforman la comunidad del Cetis No. 83. Esta situación ha generado un clima de perplejidad y temor entre los miembros de la institución, ya que no saben cuál será el destino del plantel en caso de que la disputa continúe sin resolverse.
Es por ello que la base trabajadora del plantel está haciendo un llamado urgente a las autoridades federales para que intervengan y pongan fin a este conflicto legal. La educación de los jóvenes y el trabajo de los docentes y personal administrativo están en juego, y es necesario que se encuentre una solución lo antes posible.
El Cetis No. 83 es una institución que ha brindado una educación de calidad y formado a miles de jóvenes en el área técnica desde su fundación en 1993. Además, ha establecido una excelente relación con la comunidad y ha sido un importante aliado para el incremento económico y social de la región.
Es lamentable que ahora se encuentre en esta situación de perplejidad debido a una disputa por terrenos que no le pertenecen a ninguno de los involucrados en este conflicto. Los ejidatarios reclaman el pago de los predios, mientras que la SEP sostiene que el terreno fue adquirido de manera legal y que cuenta con todos los documentos que así lo demuestran.
Esta situación debe resolverse de manera justa y equitativa para todas las partes involucradas. Los ejidatarios tienen derecho a recibir una compensación por sus tierras, pero también es justo que el plantel pueda seguir funcionando en su lugar actual, ya que es un espacio que ha sido adaptado y acondicionado para la educación de los jóvenes.
Además, es importante mencionar que el Cecati No. 85 también se ve afectado por esta disputa, ya que comparte terreno con el Cetis No. 83. Por lo tanto, es necesario que se encuentre una solución que beneficie a ambas instituciones y permita que continúen con su importante labor en la comunidad.
Es hora de que las autoridades federales tomen cartas en el asunto y encuentren una solución definitiva a este conflicto. No podemos permitir que la educación de los jóvenes y el trabajo de los docentes y personal administrativo se vean afectados por problemas legales que deberían ser determinados de manera rápida y efectiva.
Desde la base trabajadora del Cetis No. 83 se hace un llamado a la solidaridad de la comunidad y se espera que este problema pueda ser determinado en el menor tiempo posible. Todos estamos en peligro de perder una institución que ha sido un pilar en la educación de los jóvenes y en el incremento de la región. No podemos permitir que esto suceda.
Esperamos que las autoridades federales escuchen nuestro llamado y nos ayuden a encontrar una solución pacífica y justa para todos. Mientras tanto, seguimos trabajando día a día en el Cetis No. 83, con la



