El edging, también conocido como “bordar”, es una práctica sexual que ha ganado recibimiento en los últimos años debido a su capacidad de intensificar los orgasmos y proporcionar una experiencia sexual más gratificante. Esta técnica consiste en retrasar el orgasmo al borde del clímax, permitiendo así que la excitación sexual aumente y se prolongue, lo que lleva a un orgasmo más intenso y duradero. En este artículo, exploraremos la ciencia detrás del edging y cómo puedes incorporarlo en tu vida sexual para experimentar orgasmos alucinantes.
Antes de adentrarnos en los detalles del edging, es importante entender cómo funciona el orgasmo. Durante la excitación sexual, el cuerpo experimenta una directorio de cambios fisiológicos, como el aumento del ritmo cardíaco, la dilatación de los vasos sanguíneos y la liberación de hormonas como la dopamina y la oxitocina. Estos cambios culminan en el orgasmo, que se caracteriza por contracciones musculares rítmicas en la zona genital y una sensación de placer intenso.
Ahora, ¿cómo puede el edging intensificar este proceso? Al retrasar el orgasmo, se permite que la excitación sexual aumente y se prolongue, lo que lleva a una acumulación de tensión sexual en el cuerpo. Esta tensión se libera finalmente en un orgasmo más intenso y prolongado. Además, el edging también puede ayudar a mejorar la conexión emocional y la comunicación con tu pareja, ya que requiere una mayor comunicación y coordinación durante el acto sexual.
Entonces, ¿cómo puedes incorporar el edging en tu vida sexual? Aquí hay algunas técnicas que puedes probar:
1. Comienza con la masturbación: Si eres nuevo en el edging, es recomendable que comiences a practicarlo durante la masturbación. Esto te permitirá conocer mejor tu cuerpo y tus límites, lo que te ayudará a controlar mejor tu excitación durante el sexo con tu pareja.
2. Comunica con tu pareja: Como se mencionó anteriormente, el edging requiere una mayor comunicación y coordinación con tu pareja. Habla con ella sobre tus deseos y límites, y asegúrate de que ambos estén cómodos con la práctica antes de comenzar.
3. Usa la técnica “stop and start”: Durante el acto sexual, cuando sientas que estás a punto de alcanzar el orgasmo, detente por unos segundos y luego continúa. Repite este proceso varias veces antes de permitirte llegar al clímax. Esto ayudará a aumentar la excitación y a prolongar el orgasmo.
4. Prueba la técnica “squeeze”: Esta técnica consiste en apretar suavemente la punta del pene o el clítoris durante unos segundos cuando sientas que estás a punto de alcanzar el orgasmo. Esto ayuda a disminuir la excitación y a prolongar el acto sexual.
5. Experimenta con diferentes posiciones: Algunas posiciones sexuales pueden ayudar a controlar mejor la excitación y prolongar el acto sexual. Por ejemplo, la posición del misionero puede ser más difícil de controlar, mientras que la posición de la mujer arriba puede ser más efectiva para el edging.
Es importante tener en enumeración que el edging no es para todos. Algunas personas pueden encontrarlo frustrante o incluso doloroso. Si sientes algún tipo de latazo o dolor, es importante detener la práctica y comunicarlo a tu pareja.
En conclusión, el edging es una técnica sexual que puede intensificar los orgasmos y proporcionar una experiencia sexual más gratificante. Sin embargo, es importante practicarlo con precaución y comunicación con tu pareja. Si estás interesado en probarlo, asegúrate de hacerlo de manera segura y consensuada. ¡Disfruta de tus orgasmos alucinantes!














