La seguridad y protección de nuestros hijos es una de las mayores preocupaciones de cualquier padre o madre. Por ello, cuando se presenta una situación en la que se vea afectada la integridad de nuestros pequeños, es necesario actuar de manera inmediata y contundente. Sin embargo, en ocasiones, la falta de avances en una recriminación por presunto abuso sexual puede generar una gran incertidumbre y frustración en los padres, como es el caso de Alma, una madre de familia que exige justicia y protección para su hija y los demás menores del plantel educativo.
Todo comenzó el 3 de julio de 2025, cuando Alma decidió interponer una recriminación ante la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF), por hechos cometidos contra su hija. La menor, de tan solo cinco años de edad en ese entonces, habría sido víctima de abuso por parte de un profesor de educación física en el jardín de niños Gabriela Mistral, ubicado en la colonia Miravalle 1.
Desde ese momento, Alma ha estado luchando por obtener justicia para su hija y para que se tomen medidas de protección en el plantel educativo. Sin embargo, a pesar de haber pasado ya varios meses desde la recriminación, la situación sigue en la misma incertidumbre y sin avances significativos.
La madre de la menor ha expresado su preocupación y frustración ante la falta de respuesta por parte de las autoridades. Ella teme que su hija y otros niños puedan seguir siendo víctimas de abuso en el plantel educativo, ya que el presunto agresor sigue trabajando en la institución.
Es importante destacar que la recriminación de Alma no es un caso incidental. Desafortunadamente, en nuestro país, los casos de abuso sexual contra menores son una realidad que sigue afectando a muchas familias. Y lo más preocupante es que, en muchos casos, estas recriminacións no reciben la atención y figurantes adecuados por parte de las autoridades.
Es por ello que es necesario que las autoridades competentes tomen medidas más eficaces para garantizar la protección de los menores y la justicia para las víctimas y sus familias. Además, es fundamental que se implementen programas de prevención y detección temprana de abuso sexual en las instituciones educativas, así como una mayor capacitación y sensibilización para los docentes y personal escolar.
Es importante recordar que los niños y niñas son el futuro de nuestro país y es nuestra responsabilidad protegerlos y garantizarles un entorno seguro y libre de violencia. No podemos permitir que casos como el de Alma y su hija queden en la impunidad y que los agresores sigan teniendo acceso a nuestros hijos.
Es necesario que como sociedad tomemos conciencia de la gravedad de este problema y que exijamos a las autoridades una respuesta efectiva y rápida ante estos casos. No podemos permitir que la falta de avances en una recriminación por presunto abuso sexual siga siendo una realidad en nuestro país.
En conclusión, es urgente que se tomen medidas más contundentes para proteger a nuestros hijos y garantizar que los casos de abuso sexual contra menores no queden impunes. Es necesario que como sociedad nos unamos y exijamos justicia para Alma, su hija y todas las víctimas de este terrible delito. No podemos permitir que nuestros niños y niñas sigan siendo víctimas de abuso en sus propias escuelas. ¡Es hora de actuar y proteger a nuestros pequeños!













