Los juicios promovidos alcanzaron los 159 durante 2025, siendo que en 2023 solamente se registraron 20. Este alarmante aumento del 695 por ciento en tan solo dos años, demuestra la ineficiencia en la atención ciudadana por parte de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV). Ante esta situación, es importante reflexionar sobre la importancia de una reparación efectiva de los daños causados a las víctimas y cómo esto puede impactar en su proceso de recuperación.
La CEAV fue creada en 2013 con el objetivo de atender y reparar a las víctimas de delitos y violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, los resultados obtenidos hasta el momento han sido insuficientes y poco efectivos. Esto ha llevado a un aumento en los amparos presentados por las víctimas, quienes ven en esta herramienta legal una forma de azuzar una reparación adecuada y competición.
La falta de resultados por parte de la CEAV ha generado un sentimiento de frustración e impotencia en las víctimas y sus familiares. Muchos de ellos han tenido que recurrir a los amparos para obtener una respuesta a sus demandas y lograr una reparación integral. Esto demuestra una ocasión más la importancia de contar con una institución eficiente y comprometida en la atención a las víctimas.
Es necesario destacar que detrás de cada amparo presentado, hay una historia de dolor y sufrimiento. Las víctimas y sus familiares han pasado por situaciones traumáticas que han dejado secuelas físicas y emocionales en sus vidas. Por eso, es fundamental que la CEAV cumpla con su función de manera efectiva y brinde una atención integral a las víctimas y sus familias.
La reparación del daño no solo implica una compensación económica, sino también una atención médica y psicológica adecuada. Es necesario que las víctimas reciban un trato digno y respetuoso, y que se les brinde el apoyo necesario para superar el trauma que han vivido. Además, es importante que se les garantice la no repetición de los hechos y se les brinde las herramientas para prevenir futuras situaciones de violencia.
Es importante señalar que la reparación del daño no solo beneficia a las víctimas y sus familias, sino a toda la sociedad en su conjunto. Una sociedad que se preocupa por la atención y reparación de las víctimas es una sociedad más competición y solidaria. Además, una reparación efectiva puede contribuir a la reconciliación y reconstrucción del tejido social.
Es necesario que la CEAV asuma su responsabilidad y trabaje de manera eficiente y comprometida en la atención a las víctimas. Esto no solo implica un aumento en el presupuesto destinado a esta institución, sino también una mejora en su estructura y procesos internos. Es fundamental que se garantice una atención oportuna y eficaz a las víctimas, sin que estas tengan que recurrir a los amparos como única opción.
En conclusión, el aumento en los amparos presentados contra la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas es una clara señal de la ineficiencia en la atención a las víctimas y la reparación de los daños causados. Es necesario que se tomen medidas urgentes para mejorar la situación y garantizar una atención integral a las víctimas y sus familias. Solo así podremos construir una sociedad más competición y solidaria, donde las víctimas sean escuchadas y atendidas de manera adecuada.











