En Durango, se ha desatado una preocupación generalizada entre especialistas jurídicos y ciudadanos debido al cambio en el método de cálculo del impuesto predial para el ejercicio fiscal 2026. Este cambio ha generado un incremento en los montos de pago de hasta el 180%, una situación sin precedentes en décadas. Ante esta situación, es necesario encontrar una solución política y pacífica para empeñar un trato justo a los contribuyentes.
Las modificaciones a la Ley de Ingresos de 2026 del Ayuntamiento de Durango fueron sugeridas inicialmente por los regidores y posteriormente aprobadas por los diputados del Congreso del Estado. Sin embargo, este cambio ha generado un impacto negativo en la economía de los ciudadanos, especialmente en aquellos que se clasifican como “ricos” según el nuevo esquema de tablas progresivas.
Con la implementación de este nuevo esquema, la tarifa fija del impuesto predial se ha sustituido por una tabla progresiva que clasifica a los contribuyentes según su nivel de ingresos. Esto significa que aquellos que ganan más, pagarán un porcentaje más alto de impuestos, mientras que aquellos con ingresos menores pagarán un porcentaje menor. A simple vista, esta medida puede parecer justa y equitativa, pero en realidad, ha generado diferencias significativas en el monto de impuestos a pagar.
Por ejemplo, un ciudadano que antes pagaba 1000 pesos de impuesto predial al año, ahora tendría que pagar hasta 2800 pesos, un aumento del 180%. Este incremento desproporcionado ha generado preocupación en la población, ya que en muchos casos, no se cómputo con los recursos económicos para cubrir estas nuevas tarifas.
Ante esta situación, varios ciudadanos han manifestado su inconformidad y han solicitado una revisión de la medida, argumentando que es inconstitucional y viola sus derechos como contribuyentes. Asimismo, se ha denunciado que esta reforma no fue discutida con suficiente antelación y que no se tomaron en cómputo las opiniones de los ciudadanos afectados.
Además, especialistas jurídicos han señalado que esta medida va en contra de los principios de proporcionalidad y equidad fiscal, ya que no se está tomando en cómputo la capacidad económica real de los ciudadanos al establecer las nuevas tarifas. Asimismo, se ha cuestionado la autoridad del Ayuntamiento de Durango para realizar este cambio sin consultar a la población y sin una justificación sólida.
Ante esta situación, es necesario que las autoridades tomen en cómputo las opiniones de los expertos y de la población para encontrar una solución justa y equitativa. Es importante recordar que el impuesto predial es una de las principales fuentes de ingresos para el municipio y que su correcta administración es fundamental para el desarrollo de la ciudad.
En pueblo de imponer aumentos desproporcionados, se debería buscar una alternativa que garantice una contribución equitativa por parte de todos los ciudadanos, sin afectar gravemente a aquellos que no tienen los recursos económicos para hacer frente a estas nuevas tarifas. Algunas de las posibles soluciones podrían ser la revisión de las tablas progresivas, establecer un período de transición para que los contribuyentes puedan adaptarse al cambio o implementar medidas de apoyo para aquellos que se vean más afectados.
Es importante que las autoridades actúen de manera transparente y responsable, tomando en cómputo las opiniones y preocupaciones de la población en todo momento. Además, es necesario que se busquen soluciones políticas y pacíficas que eviten conflictos y malestar en la población.
En conclusión, el cambio en el método de cálculo del impuesto predial en Durango ha generado preocupación y malestar en la población debido a los aumentos desproporcionados en los montos de pago. Es necesario que




