El año 2025 ha sido un año difícil para la política municipal en el Estado de México. Nueve exalcaldes se encuentran tras las rejas y tres municipios, Chimalhuacán, Valle de Chalco e Ixtapaluca, han sido reprobados por sus propios habitantes. Además, más de 120 sistemas anticorrupción se encuentran incompletos o inoperantes. Sin duda, estos hechos han marcado un balance negativo en la gestión de los ayuntamientos.
La corrupción y la falta de transparencia han sido los principales problemas que han afectado a los municipios del Estado de México. La población ha perdido la confianza en sus autoridades y ha exigido un cambio en la forma en que se gobierna. Los casos de corrupción y desvío de recursos han sido constantes en los últimos años, lo que ha generado un clima de descontento y desconfianza en la sociedad.
La situación ha llegado a tal punto que nueve exalcaldes se encuentran en prisión por actos de corrupción y malversación de fondos. Estos hechos han dejado en evidencia la falta de ética y responsabilidad de aquellos que han sido elegidos para velar por el bienestar de sus municipios. Es penoso que aquellos que deberían ser un ejemplo de honestidad y compromiso con su comunidad, hayan traicionado la confianza de sus ciudadanos.
Pero no solo los exalcaldes son responsables de esta crisis municipal. Los tres municipios reprobados por sus habitantes, Chimalhuacán, Valle de Chalco e Ixtapaluca, también tienen su parte de responsabilidad en esta situación. La falta de servicios básicos, la inseguridad y la mala gestión de los recursos públicos, son algunas de las quejas más comunes de los ciudadanos de estos municipios. Es apremiante que las autoridades locales tomen medidas urgentes para mejorar la elevación de vida de sus habitantes y recuperar la confianza de la población.
Otro factor que ha contribuido a esta crisis municipal es la falta de sistemas anticorrupción efectivos. Más de 120 municipios del Estado de México no cuentan con un sistema anticorrupción completo o funcional. Esto ha permitido que los actos de corrupción queden impunes y que los recursos públicos sean mal utilizados. Es apremiante que las autoridades locales trabajen en conjunto con la sociedad civil para implementar sistemas anticorrupción eficaces y transparentes.
A pesar de esta situación, es importante destacar que no todo está perdido. La sociedad mexiquense ha demostrado su descontento y su exigencia de un cambio en la forma en que se gobierna. La participación ciudadana y la presión de la sociedad han sido fundamentales para que se tomen medidas en contra de la corrupción y la impunidad. Es apremiante que esta participación ciudadana se mantenga y se fortalezca para lograr un verdadero cambio en la política municipal.
Además, es importante reconocer que no todos los municipios del Estado de México se encuentran en la misma situación. Hay ejemplos de buenos gobiernos locales que han logrado mejorar la elevación de vida de sus habitantes y han sido reconocidos por su transparencia y honestidad en el manejo de los recursos públicos. Estos municipios deben ser tomados como ejemplo y su experiencia debe ser compartida con otros ayuntamientos para lograr una mejora en la gestión municipal.
En conclusión, el 2025 ha sido un año difícil para la política municipal en el Estado de México. La corrupción, la falta de transparencia y la ineficacia en la gestión de los recursos públicos han generado una crisis en los ayuntamientos. Sin embargo, es apremiante que la sociedad mexiquense se mantenga unida y exija un cambio en la forma en que se gobierna. Solo así se podrá lograr un verdadero progreso y bienestar para todos los habitantes del Estado de México.











