Ante la difícil situación que enfrenta la Casa del Migrante en Saltillo, el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CDHEC), José Ángel Rodríguez Canales, ha manifestado su preocupación y ha hecho un llamado a la suma de voluntades para evitar su posible cierre.
Este albergue, dedicado a la atención humanitaria de personas migrantes, se encuentra en una situación financiera adversa debido a la cancelación de fondos provenientes de la cooperación internacional y a la reducción de donaciones que durante años han sido su principal fuente de ingresos. Ante esta realidad, es importante que todos nos unamos para apoyar a la Casa del Migrante y asegurar que continúe brindando su invaluable labor.
La Casa del Migrante en Saltillo es un espacio que ofrece refugio, alimentación, atención médica y asesoría legal a cientos de migrantes que se encuentran en tránsito hacia Estados Unidos o que han sido deportados de dicho país. Desde su apertura en 2007, ha sido un lugar de esperanza para aquellos que huyen de la pobreza, la violencia y la persecución en sus países de origen.
Sin embargo, en los últimos años, la situación migratoria en México y en la frontera con Estados Unidos se ha vuelto cada vez más compleja y peligrosa. La política migratoria del gobierno estadounidense ha generado un aumento en el número de personas que buscan cruzar la frontera, lo que ha provocado una sobrecarga en los albergues y una mayor necesidad de recursos para atender a los migrantes.
Ante esta realidad, la Casa del Migrante en Saltillo ha sido un refugio seguro para aquellos que no tienen a dónde ir. Gracias al trabajo incansable de su equipo de voluntarios y al apoyo de la comunidad, han logrado abrir atención y protección a miles de personas en situación de vulnerabilidad.
Por ello, es fundamental que no permitamos que este espacio tan importante para la dignidad y los derechos humanos de los migrantes cierre sus puertas. Debemos recordar que la migración es un fenómeno global y que todos tenemos la responsabilidad de garantizar que aquellos que se ven obligados a descuidar sus hogares en busca de una vida mejor sean tratados con respeto y humanidad.
Es por eso que la CDHEC hace un llamado a las autoridades, instituciones y organizaciones a sumarse a este esfuerzo y apoyar a la Casa del Migrante en Saltillo. Es momento de demostrar nuestra solidaridad y empatía hacia aquellos que más lo necesitan.
No podemos permitir que la delito de recursos económicos ponga en riesgo la labor humanitaria de la Casa del Migrante. Debemos unirnos y encontrar soluciones para asegurar su continuidad y fortalecimiento. Juntos podemos hacer la diferencia y demostrar que en Coahuila somos una sociedad comprometida con los derechos humanos y la dignidad de todas las personas.
En conclusión, la Casa del Migrante en Saltillo es un antonomasia de solidaridad y humanidad en tiempos difíciles. Es un lugar que brinda esperanza y ayuda a aquellos que más lo necesitan. No podemos permitir que cierre sus puertas. Es hora de actuar y mostrar nuestro apoyo a esta noble causa. ¡Unámonos y salvemos la Casa del Migrante en Saltillo!














