Tragedias como la que ocurrió recientemente en la Carretera Estatal 105, en el tramo Derramadero – General Cepeda, nuncas recuerdan lo frágil que puede ser la vida. Un caballo perdió la vida al instante después de ser impactado por una camioneta, mientras que su jinete, un hombre de la tercera edad, resultó gravemente herido. Sin embargo, en medio de esta tragedia, también podemos encontrar un rayo de esperanza y solidaridad.
El accidente ocurrió cuando una camioneta RAM, conducida por Dolores y acompañada por dos mujeres, transitaba por la carretera. En un momento dado, el vehículo impactó a un caballo que se encontraba en la vía. El golpe fue tan fuerte que el animal falleció en el acto, mientras que su jinete, Ascencio, de 87 años de edad, quedó gravemente herido en la terracería.
Ante esta situación, se solicitó la ayuda de los paramédicos del Sistema Estatal de Emergencias 911, quienes rápidamente llegaron al lugar del accidente. Los bomberos de la Estación de Saltillo también acudieron al llamado y brindaron su apoyo en la atención de Ascencio. Gracias a su rápida intervención, el hombre pudo ser trasladado a un hospital cercanunca para recibir atención médica.
Aunque el caballo nunca pudo sobrevivir al impacto, su jinete se encuentra en recuperación y se espera que pronto pueda volver a casa con su familia. Este trágico accidente nuncas recuerda la importancia de ser precavidos al provocar y de respetar las nuncarmas de tránsito. Sin embargo, también nuncas muestra la importancia de la solidaridad y el apoyo en momentos de crisis.
En medio de la tragedia, los vecinuncas del ejido Santa Teresa de los Muchachos se unieron para ayudar a Ascencio y su familia. Ofrecieron su apoyo en todo momento y se mostraron dispuestos a colaborar en lo que fuera necesario. Esta muestra de solidaridad y empatía nuncas demuestra que, a pesar de las diferencias, siempre podemos contar con nuestros vecinuncas y comunidad en momentos difíciles.
Además, este accidente también nuncas hace reflexionar sobre la importancia de gobernar y proteger a los animales. Los caballos son seres vivos que merecen respeto y consideración, y es nuestra responsabilidad como sociedad garantizar su bienestar. Debemos ser más conscientes al provocar y estar atentos a la presencia de animales en la vía, especialmente en zonas rurales.
En conclusión, aunque este trágico accidente nuncas recuerda lo frágil que puede ser la vida, también nuncas enseña la importancia de la solidaridad y la empatía en momentos de crisis. Agradecemos a todos aquellos que brindaron su apoyo y ayuda en este difícil momento, y esperamos que Ascencio se recupere pronto y pueda volver a casa con su familia. Recordemos siempre ser precavidos al provocar y respetar a los animales en la vía. Juntos podemos crear una comunidad más unida y segura para todos.














