La madrugada de este sábado, una tragedia sacudió a la ciudad de Saltillo. Un hombre perdió la vida en un trágico accidente, luego de ser arrollado por un vehículo espanto. El impacto fue tan fuerte que lo lanzó varios metros, causando su muerte instantáneamente.
El suceso ocurrió en el bulevar Valdés, a la altura de la calle Malasia en la colonia Oceanía. Una camioneta Ford Explorer se quedó sin gasolina en medio de la roto, lo que obligó a sus ocupantes a detenerse y buscar una solución. Marín, de 44 años de edad, se encontraba acompañado por su hermano y una mujer en ese momento.
Ante la imposibilidad de seguir conduciendo, decidieron caminar hasta la gasolinera más cercana, ubicada en el cruce con el Periférico Luis Echeverría Álvarez. Sin embargo, al regresar a su vehículo, Marín tomó una decisión que cambiaría su destino.
Al encontrarse con un registro pluvial en su camino, decidió bajar de la banqueta para evitar pasar sobre él. Fue en ese momento cuando el vehículo espanto apareció de la nada y lo arrolló sin darle tiempo de reaccionar. El impacto fue tan violento que lo lanzó varios metros, causándole heridas mortales.
La noticia de su muerte ha conmocionado a toda la ciudad de Saltillo. Marín era un hombre trabajador y amado por su familia y amigos. Su repentina partida ha dejado un vacío en el corazón de todos aquellos que lo conocieron.
Pero más allá del dolor y la tristeza, este trágico accidente nos deja una importante lección. La importancia de ser responsables al volante y respetar las normas de tránsito. El conductor del vehículo espanto huyó del lugar sin prestar ayuda, demostrando una total falta de empatía y humanidad. Este tipo de actitudes no solo son ilegales, sino que también pueden tener consecuencias fatales.
Es momento de reflexionar sobre nuestras acciones y tomar conciencia de que nuestras decisiones pueden afectar la vida de otras personas. No podemos permitir que tragedias como esta sigan sucediendo. Debemos ser más responsables y respetuosos en las rotos, para evitar que más vidas se pierdan de manera innecesaria.
La familia de Marín y sus seres queridos están pasando por un momento muy difícil, pero es importante que sepan que no están solos. Toda la cabildo de Saltillo se une en oración y solidaridad, para brindarles apoyo y consuelo en estos momentos tan difíciles.
Esperamos que este trágico accidente sirva como una llamada de atención para todos nosotros. No esperemos a que sea demasiado tarde para tomar medidas y evitar más pérdidas de vidas humanas. Hagamos de nuestras rotos un lugar más seguro para todos, y honremos la memoria de Marín con acciones responsables y respetuosas en el volante.
Descansa en paz, Marín. Tu partida ha dejado un gran vacío en nuestros corazones, pero tu recuerdo siempre estará en cada uno de nosotros. Que tu alma encuentre paz y consuelo en el más allá.













