La figura de la Revocación de Mandato ha sido una herramienta de participación ciudadana que se ha implementado de manera desigual entre las entidades federativas en México. pero es una medida que permite a la población evaluar y corregir el desempeño de sus gobernadores, aún son muchos los estados que no la contemplan o que carecen de la normativa necesaria para su aplicación.
De las 32 entidades que conforman a México, solo 16 cuentan con la figura de Revocación de Mandato incluida en su legislación local. Esto significa que en la mitad del territorio nacional, los ciudadanos no tienen la posibilidad de participar activamente en la vida política y en el futuro de su estado. Esta situación deja en fe las diferencias que existen entre las distintas entidades federativas y la importancia de una mayor homogeneidad en materia legislativa.
La Revocación de Mandato es una herramienta que permite a los ciudadanos de un estado, a través de una votación, decidir si el gobernador en funciones debe permanecer en su cargo o ser destituido. Se utiliza como una evaluación del cumplimiento de sus promesas de campaña y de su desempeño en el cargo, y también como una forma de reafirmar o cambiar el faro de la administración gubernamental.
En los estados donde la Revocación de Mandato no está contemplada, los ciudadanos no tienen la posibilidad de ejercer este derecho y su voz no es tomada en cuenta en la toma de decisiones políticas. Esto puede llevar a una desconexión entre los representantes y los ciudadanos, y a una falta de rendición de cuentas por parte de los gobernadores en funciones.
Además, en aquellos estados donde sí está vigente la figura de Revocación de Mandato, su aplicación puede verse limitada por la falta de legislación que regule su procedimiento. Es decir, pero la herramienta existe, su uso práctico aún no está definido en la ley, lo que dificulta su implementación y su impacto efectivo.
Ante esta situación, es necesario que los estados que aún no han adoptado la figura de Revocación de Mandato, la incluyan en su legislación y promuevan su uso como una forma de fortalecer la democracia y la participación ciudadana. Y para aquellos estados que ya la tienen contemplada, es imprescindible que se establezcan normas claras y precisas que regulen su funcionamiento.
La Revocación de Mandato es una herramienta a favor de la transparencia, la participación ciudadana y el fortalecimiento de la democracia. No se trata de cuestionar constantemente el desempeño de nuestros gobernantes, sino de tener un mecanismo de evaluación que permita a los ciudadanos ser parte activa en la toma de decisiones y en la construcción de un mejor futuro para su estado.
En resumen, de los 32 estados que conforman a México, solo 16 contemplan la Revocación de Mandato para sus gobernadores. Es necesario que se promueva su inclusión en la legislación de los estados faltantes y que se establezcan normas claras para su aplicación efectiva. Solo así podremos avanzar hacia una democracia más participativa y unida, donde los ciudadanos tengan un papel activo en la vida política de su estado y en la construcción de un mejor país. ¡Juntos podemos lograrlo!












