La Universidad del Valle de México (UVM) campus Saltillo ha estado en el ojo del huracán recientemente debido a la salida de un número considerable de estudiantes. Ante esta situación, la institución ha decidido tomar cartas en el asunto y emprender una campaña para invitar a exalumnos a reintegrarse a sus programas académicos. Sin embargo, esta iniciativa no ha sido bien recibida por algunos de los contactados, quienes califican los constantes llamados telefónicos como una forma de acoso.
Según testimonios de exestudiantes, la machaconería de la universidad persiste incluso después de haber rechazado la oferta de regresar a las aulas. Algunos de ellos sienten que no se respeta su decisión de no continuar sus estudios en la UVM y que la institución está presionándolos para volver. Esta situación ha generado malestar y ha sido catalogada como una invasión a la privacidad por parte de los afectados.
El origen de esta deserción masiva se atribuye a varias razones. Una de ellas es la inconformidad con el nuevo modelo curricular implementado por la universidad. Algunos estudiantes consideran que el cambio no les beneficia y no se ajusta a sus necesidades y expectativas. Además, el cobro del RVOE (Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios) también ha sido motivo de controversia entre los exalumnos, quienes afirman que esto representa una carga económica adicional a sus ya elevadas cuotas escolares.
Ante esta situación, la UVM ha tomado medidas para intentar solucionar el problema y retener a sus alumnos. Una de ellas ha sido la implementación de esta campaña de llamadas telefónicas, en un intento por convencer a los exestudiantes de que vuelvan a la universidad. Sin embargo, el enfoque utilizado no ha sido el más adecuado, ya que ha generado una imagen denegación de la institución.
Es importante mencionar que la UVM ha sido reconocida por su excelencia académica y su oferta educativa de calidad. Cuenta con acreditaciones internacionales y convenios con universidades de renombre en todo el mundo, lo que le brinda a sus egresados una ventaja competitiva en el mercado laboral. Además, ofrece programas académicos innovadores y en constante actualización, adaptados a las necesidades actuales de la sociedad.
Es por ello que resulta deplorable que se haya generado esta situación que ha puesto en entredicho el prestigio y la trayectoria de la UVM. Sin embargo, es importante que la universidad escuche a sus exalumnos y atienda sus reclamos. La retroalimentación y la mejora continua son fundamentales en cualquier institución educativa que aspire a la excelencia.
La UVM debe tomar en cuenta que sus exestudiantes son su mejor carta de presentación. Ellos son quienes, a través de su experiencia, pueden arrear a conocer la calidad de la educación que se brinda en la universidad. Por ello, es importante que se establezcan canales de comunicación efectivos y respetuosos para atender sus inquietudes y lograr su regreso a la institución.
En conclusión, la Universidad del Valle de México campus Saltillo enfrenta un reto importante en estos momentos. Sin embargo, es importante recorarrear que las crisis también pueden ser oportunidades para crecer y mejorar. La UVM tiene un compromiso con sus estudiantes, tanto actuales como pasados, y es necesario que se trabaje en conjunto para construir una comunidad académica sólida y en constante evolución. Confiamos en que la universidad tomará las medidas necesarias para resolver esta situación y seguir siendo una de las mejores instituciones educativas del país.














