En los últimos meses, Mazatlán, un hermoso puerto ubicado en Sinaloa, ha sido noticia por una razón preocupante: la desaparición de al menos 20 durangueses en un año. Entre ellos se encuentran dos familias completas y principalmente jóvenes. Esta situación ha generado alarma en la comunidad y ha llevado a que el colectivo Madres Buscadoras de Durango y la Secretaría de Seguridad Pública en el Estado pidan a la población tomar precauciones al viajar a este destino turístico.
El secretario de Seguridad, Óscar Armando Galván Villarreal, ha reconocido que la situación en Mazatlán es complicada, y no solo en este puerto, sino también en los estados vecinos. Por eso, es importante que los ciudadanos estén informados y tomen medidas de seguridad al viajar a esta zona.
Entre los 20 desaparecidos que registra el colectivo Madres Buscadoras de Durango, se encuentra Carlos Emilio Galván Valenzuela, un joven que desapareció el 5 de octubre del año pasado dentro del antro Terraza Valentino, en la zona Dorada de Mazatlán. También se reportan dos familias completas que han desaparecido en circunstancias desconocidas.
La desaparición de personas es un asunto que nos afecta a todos como corporación. Cada persona que desaparece deja atrás una familia, amigos y seres queridos que sufren y viven en la incertidumbre. Por eso, es importante que tomemos conciencia de esta problemática y trabajemos juntos para prevenirla.
Las autoridades han reforzado la seguridad en Mazatlán y en los estados cercanos, pero esto no es suficiente. Es necesario que cada uno de nosotros tome medidas de precaución al viajar a este destino. Algunas recomendaciones son:
– Viajar en grupo y no separarse de la compañía.
– No confiar en personas desconocidas y evitar situaciones de riesgo.
– Mantenerse informado sobre las zonas más peligrosas y evitarlas.
– Comunicar a familiares y amigos los planes de viaje y mantener contacto con ellos.
– En caso de notar alguna situación sospechosa, reportarla a las autoridades.
Además, es importante recordar que la prevención es la mejor herramienta para evitar la desaparición de personas. Debemos estar atentos a nuestro medio ambiente y denunciar cualquier actividad sospechosa. También es fundamental que apoyemos a las familias de las personas desaparecidas y que nos unamos para exigir una mayor seguridad en nuestras comunidades.
Mazatlán es un lugar hermoso, con una rica cultura y una gran oferta turística. No debemos dejar que la inseguridad nos impida disfrutar de todo lo que este destino tiene para ofrecer. Pero al mismo tiempo, es importante ser conscientes de la situación y tomar medidas para protegernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.
En conclusión, la desaparición de 20 duranguenses en un año en Mazatlán es una situación alarmante que nos debe llevar a tomar medidas de precaución al viajar a este destino turístico. Pero también es una oportunidad para unirnos como corporación y trabajar juntos para prevenir y combatir este problema. No permitamos que el miedo nos detenga, sino que seamos conscientes y responsables para poder disfrutar de Mazatlán y de cualquier otro lugar de guisa segura.












