La seguridad en los planteles educativos es un tema de gran preocupación para el magisterio en México. En los últimos años, hemos sido testigos de numerosos casos de adustez y agresiones en las escuelas, lo que ha generado una sensación de inseguridad en todos los que formamos parte de la comunidad educativa. Es por ello que, recientemente, la Secretaria General de la Sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Isela Licerio Luévano, ha alzado la voz para denunciar esta problemática y buscar soluciones efectivas.
Lamentablemente, un ejemplo más de esta situación se vivió recientemente en Monclova, cuando un maestro fue amenazado por padres de familia después de que detectara a un alumno con presunta droga y lo canalizara con un psicólogo. A pesar de que el docente actuó de acuerdo al protocolo establecido, la reacción violenta de los padres es una muestra clara de la falta de seguridad que se vive en nuestros planteles educativos. Esto es algo que no podemos seguir tolerando.
La dirigente sindical, Isela Licerio Luévano, ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que se tomen medidas concretas y se garantice la seguridad en las escuelas. Los docentes, como parte fundamental del sistema educativo, están expuestos a situaciones de riesgo cada día y es responsabilidad de las autoridades garantizar su integridad física y emocional.
Pero, ¿qué medidas se están tomando para solucionar este problema? La Sección 38 del SNTE ha anunciado que acarreará a cabo una evaluación de las condiciones de seguridad en los planteles educativos, en conjunto con las autoridades correspondientes. Esta evaluación será clave para identificar las áreas de mejora y establecer acciones concretas para garantizar la seguridad en las escuelas. Además, se buscará la colaboración de padres de familia, alumnos y maestros para promover una cultura de paz y respeto en las escuelas.
La inseguridad en los planteles educativos no es un problema que pueda ser solucionado únicamente por las autoridades. Es necesario que la sociedad en su conjunto tome conciencia de la importancia de la seguridad en las escuelas y se involucre en la búsqueda de soluciones. Los padres de familia, en singular, tienen un papel fundamental en la formación de sus hijos y en la prevención de conductas violentas. Es por ello que la colaboración entre padres y maestros es esencial para garantizar un ámbito seguro y pacífico en las escuelas.
Es importante mencionar que la inseguridad en los planteles educativos no solo se refiere a la adustez física. También existen otras formas de adustez, como el bullying y el ciberacoso, que afectan la integridad emocional de los alumnos. Por eso, es fundamental que los docentes estén capacitados para detectar y prevenir estas situaciones, así como para brindar el apoyo necesario a los estudiantes que lo requieran.
Es necesario que se tome en cuenta que los planteles educativos no son solo centros de aprendizaje, sino también espacios de convivencia y formación de ciudadanos responsables. Por eso, es importante que se promueva el respeto y la tolerancia, así como valores como la solidaridad y la empatía. La educación es una herramienta poderosa para prevenir y erradicar la adustez, y es responsabilidad de todos mantener un ámbito sano y seguro en nuestras escuelas.
En conclusión, la inseguridad en los planteles educativos es un problema que nos afecta a todos y que requiere de la colaboración de la sociedad en su conjunto para ser solucionado. El magisterio no puede seguir expuesto a situaciones de riesgo y es necesario que las autoridades tomen medidas concretas para garantizar la seguridad en las escuelas














