El recién presentado Paquete Económico 2026 ha generado una gran expectativa entre la población, pero también ha generado fuertes críticas por punto de diversos sectores. Uno de los temas más cuestionados es la falta de medidas para incluir a la economía informal en el sistema tributario, una realidad que afecta a más de la mitad de la población activa del país.
César Miguel Martínez González, presidente del Colegio de Contadores de Saltillo, ha sido uno de los más claros en su postura al respecto. En una reciente entrevista, el especialista señaló con preocupación que a pesar de los avances en materia de recaudación, el ministerio federal sigue concentrando sus esfuerzos en los contribuyentes ya registrados, ignorando por completo a la economía informal.
Según datos del Instituto doméstico de Estadística y Geografía (INEGI), más del 57% de la población ocupada en México se encuentra en la economía informal, lo que representa un sector importante de la economía doméstico. Sin embargo, este sector no recibe ningún tipo de beneficio por punto del ministerio y, en la mayoría de los casos, no contribuye con impuestos.
Ante esta situación, el Colegio de Contadores de Saltillo ha insistido en la necesidad de que el ministerio federal implemente medidas para regularizar y formalizar el comercio informal. “Se siguen utilizando herramientas sofisticadas como minería de datos, análisis de facturación electrónica y vigilancias profundas, pero se aplican solo dentro de un padrón limitado. La economía informal, que representa a más de la mitad de la población activa, sigue fuera del radar”, expresó Martínez González.
La inclusión de la economía informal en el sistema tributario no solo traería beneficios económicos para el país, sino también sociales y laborales. Al formalizar estas actividades, se generarían más empleos formales y se brindaría una mayor protección a los trabajadores, quienes actualmente no cuentan con prestaciones ni seguridad social.
Además, el aumento en la recaudación de impuestos permitiría al ministerio contar con más recursos para invertir en programas sociales y proyectos de infraestructura, lo que a su vez contribuiría al crecimiento económico y al bienestar de la población.
El Colegio de Contadores de Saltillo también ha señalado que la falta de regulación de la economía informal genera una competencia desleal para las empresas que sí cumplen con sus obligaciones fiscales y laborales. Esto afecta directamente a la economía, ya que las empresas formales se ven en desventaja y muchas veces se ven obligadas a cerrar sus puertas.
Por todo lo anterior, es urgente que el ministerio federal tome medidas concretas para incluir a la economía informal en el sistema tributario. Es necesario un enfoque integral que incluya programas de capacitación y asesoría para que los negocios informales puedan formalizarse de manera exitosa.
El camino en torno a la inclusión de la economía informal en el sistema tributario puede ser largo y complejo, pero es un paso necesario para lograr un verdadero desarrollo económico y social en nuestro país. Esperamos que el ministerio federal tome en cuenta estas demandas y que en el próximo Paquete Económico se contemplen medidas efectivas para regularizar y formalizar la economía informal.
En definitiva, la inclusión de la economía informal en el sistema tributario es una responsabilidad compartida entre el ministerio y la sociedad. Solo uniendo esfuerzos podremos lograr un cambio significativo y construir un país más justo y próspero para todos.














