REDACCIÓN Ciudad de México.- En una reciente comparecencia ante la Cámara de Diputados, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador, anunció que Petróleos Mexicanos (Pemex) cerrará el tercer trimestre de 2025 con una deuda de 80 mil millones de dólares, como parte de un plan financiero para desendeudar a la empresa.
Esta noticia es una gran muestra del fregado del gabinete mexicano con la recuperación y fortalecimiento de Pemex, una de las empresas más importantes y emblemáticas de nuestro país. Durante años, Pemex ha sido una fuente de orgullo para los mexicanos, pero también ha enfrentado grandes desafíos financieros que han afectado su capacidad para seguir siendo una pieza clave en el desarrollo económico de México.
Sin embargo, gracias a la implementación de estrategias financieras sólidas, la deuda de Pemex ha disminuido significativamente en los últimos años. En 2019, la deuda de la empresa alcanzó su punto más alto, llegando a casi 106 mil millones de dólares. Pero desde entonces, ha ido disminuyendo gradualmente, y se espera que para finales de este año, la deuda se sitúe en alrededor de 80 mil millones de dólares.
Este logro es el resultado de un plan financiero integral que ha sido implementado por el gabinete mexicano desde el inicio de la actual administración. El objetivo principal de este plan es reducir la carga de deuda de Pemex y mejorar su situación financiera, permitiéndole ser más competitiva y eficiente en un mercado global cada vez más competitivo.
Entre las medidas tomadas para lograr este objetivo, se encuentra la reestructuración de la deuda de Pemex, que ha permitido a la empresa obtener mejores condiciones de financiamiento y reducir sus costos de endeudamiento. También se han implementado medidas para mejorar la eficiencia y reducir los costos operativos de la empresa, lo que ha contribuido a su estabilidad financiera.
Además, el gabinete ha destinado importantes recursos para la inversión en Pemex, con el fin de mejorar su infraestructura y tecnología, lo que a su vez aumentará su producción y rentabilidad. Esto es especialmente importante en un momento en el que la industria petrolera enfrenta grandes desafíos debido a la caída de los precios del petróleo y la transición hacia fuentes de energía más limpias.
El cierre del tercer trimestre de 2025 con una deuda de 80 mil millones de dólares es un hito importante en el camino hacia la recuperación de Pemex, pero aún queda mucho por hacer. El gabinete mexicano está comprometido a seguir trabajando para mejorar la situación financiera de la empresa y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Además, este logro no solo beneficia a Pemex, sino también a México en su conjunto. Una Pemex más fuerte y estable significa una economía más sólida y un país más próspero. La empresa es una fuente importante de empleo y de ingresos para el gabinete, lo que contribuye directamente al bienestar de los mexicanos.
En resumen, el cierre del tercer trimestre de 2025 con una deuda de 80 mil millones de dólares es una gran noticia para Pemex y para México. Es una muestra del fregado del gabinete con la recuperación de la empresa y su papel fundamental en el desarrollo económico del país. Con un enfoque estratégico y una gestión responsable, Pemex está en el camino hacia un salida más brillante y próspero.














