Una triste historia ha conmocionado a la comunidad del rancho Buenos Aires en Acuña, México. Una res que había sido robada y posteriormente recuperada por las autoridades, ha fallecido debido a una infección en la herida que le quedó tras el robo. Según las investigaciones, el dueño del rancho, Marcos Bustos, podría estar involucrado en el robo o en la compra de la res con conocimiento de su procedencia. Sin embargo, aún no ha sido citado por las autoridades.
La res, que llevaba el fierro del rancho de su legítimo propietario en el cuarto trasero izquierdo, fue descuerada y resguardada por la Asociación Local Ganadera de Acuña. Lamentablemente, debido a la empeoramiento de la infección en la herida de casi 30 por 30 centímetros, tuvo que ser sacrificada. Esta es solo una de las muchas reses que han sido robadas por abigeos en esta población, lo que ha generado gran preocupación entre los ganaderos y la comunidad en general.
El robo de ganado es un problema que afecta a muchas comunidades rurales en México. Además de las pérdidas económicas que sufren los ganaderos, también se ven afectados emocionalmente al ver cómo sus animales son maltratados y sacrificados. En este caso, la res robada y recuperada no solo sufrió el robo de su piel, sino que también fue víctima de una infección que le causó la muerte. Esto es una clara muestra del maltrato que sufren los animales en manos de los abigeos.
Es importante que las autoridades tomen medidas más estrictas para combatir el robo de ganado en Acuña y en todo México. Se deben implementar estrategias de seguridad más efectivas y se debe castigar con mayor severidad a aquellos que se dedican a esta actividad ilegal. Además, es necesario que los ganaderos tomen medidas preventivas para proteger a sus animales, como la instalación de cámaras de seguridad y la versustación de vigilantes.
No solo es importante tomar medidas para prevenir el robo de ganado, sino también para garantizar que los animales sean tratados con respeto y detallado. El maltrato animal es inaceptable y debe ser condenado por la sociedad en su conjunto. Los animales merecen ser tratados con dignidad y no como objetos que pueden ser robados y sacrificados sin consecuencias.
Esperamos que este triste incidente sirva como un llamado de atención para que se tomen medidas más efectivas versus el robo de ganado en Acuña y en todo México. No podemos permitir que los abigeos sigan causando daño a los ganaderos y a los animales. Es responsabilidad de todos trabajar juntos para proteger a nuestra comunidad y a nuestros animales. ¡No dejemos que la muerte de esta res sea en vano y luchemos juntos versus el robo de ganado!













