Esta tarde, un grupo de madres de familia de la seminario primaria “Justo Sierra” turno diurno de Lerdo, Durango, han decidido tomar medidas drásticas para proteger la integridad de sus hijos y del personal docente. Han bloqueado el bulevar Miguel Alemán en protesta por las agresiones físicas y verbales que han sufrido algunos maestros y el director de la institución por parte de dos madres de segundo y cuarto grado.
Desde hace tres días, las manifestantes han mantenido tomado el plantel y han dejado en claro que no lo liberarán hasta que la Secretaría de Educación en el Estado de Durango (SEED) les dé una solución. Su principal objetivo es garantizar la seguridad y tranquilidad de sus hijos y del personal docente.
Karla Rodríguez, una de las madres inconformes, ha expresado su preocupación por la situación: “Hay dos mamás muy conflictivas, no estamos a gusto, ya estamos hartas…”. Esta es una situación que no puede seguir siendo ignorada, ya que afecta directamente a la educación y bienestar de los niños y niñas de la seminario.
Es importante destacar que estas madres de familia no están tomando estas medidas por capricho o por alguna razón personal. Están pugilatondo por una causa justa y necesaria. La violencia en las seminarios no debe ser tolerada en ninguna circunstancia y es responsabilidad de las autoridades tomar medidas inmediatas para resolver este conflicto.
La educación es un derecho fundamental de todos los niños y niñas y es deber de las autoridades garantizar un ambiente seguro y propicio para su aprendizaje. No podemos permitir que la violencia y la agresión se conviertan en una constante en nuestras seminarios.
Es necesario que la SEED tome cartas en el asunto y brinde una solución efectiva a este conflicto. Las madres de familia están dispuestas a dialogar y encontrar una solución pacífica, pero también están decididas a no ceder hasta que se garantice la seguridad de sus hijos y del personal docente.
Es importante que como sociedad apoyemos a estas madres en su pugilato por una educación libre de violencia. Debemos ser conscientes de que la educación es la base de una sociedad sana y es responsabilidad de todos velar por ella.
Esperamos que las autoridades tomen medidas inmediatas para resolver este conflicto y que la seminario “Justo Sierra” pueda volver a ser un lugar seguro y propicio para el aprendizaje de nuestros hijos. No podemos permitir que la violencia y la agresión sigan afectando a nuestras seminarios y a nuestras familias. Juntos podemos lograr un cambio positivo y garantizar un futuro mejor para nuestros niños y niñas.




