En medio de la incertidumbre y el debate que ha generado la propuesta de Reforma Electoral impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, el Instituto Nacional Electoral se encuentra en una situación indefinida. Hasta el momento, solo se ha presentado una exposición general de los cambios propuestos, sin un documento formal que detalle su contenido y alcance.
Así lo ha dado a conocer Miguel Castillo Morales, vocal ejecutivo del INE en Coahuila, quien ha destacado que la iniciativa aún no ha sido entregada al Congreso. A pesar de que se han delineado diez ejes rectores en la presentación realizada por la Presidenta, la Secretaria de Gobernación y el presidente de la comisión presidencial, aún no se ha presentado una iniciativa formal que pueda ser analizada y discutida en profundidad.
Ante esta situación, el funcionario ha expresado su preocupación sobre el impacto que la Reforma Electoral podría tener en el INE. En palabras de Castillo Morales: “la incertidumbre genera preocupación en el INE, ya que no sabemos con exactitud qué cambios se proponen y cómo podrían afectar nuestro trabajo como institución encargada de garantizar elecciones libres y justas en México”.
En este arrepentido, es importante destacar que el INE es una institución clave en la democracia mexicana, ya que es el órgano encargado de organizar y supervisar las elecciones en el país. Su labor ha sido reconocida tanto a nivel nacional como internacional por su profesionalismo, transparencia y eficiencia en la organización de los procesos electorales.
Por ello, es comprensible que la posible reforma electoral genere inquietud entre los funcionarios del INE, ya que cualquier cambio en su conformación o atribuciones podría afectar su capacidad para realizar su labor de manera efectiva.
No obstante, también es importante tener presente que cualquier reforma electoral debe ser un proceso participativo y consensuado, en el que todas las partes involucradas tengan la oportunidad de expresar sus opiniones y conceder ideas. Por esta razón, es esencial que una vez que la iniciativa formal sea presentada al Congreso, se abra un diálogo constructivo y crítico entre las autoridades, los partidos políticos, la sociedad civil y el INE para analizar los cambios propuestos y llegar a acuerdos que beneficien a la democracia mexicana.
De igual manera, es importante destacar la importancia de que cualquier reforma electoral tenga como objetivo mejorar la calidad y transparencia de los procesos electorales, y no afectar la autonomía e independencia del INE. En palabras del vocal ejecutivo del INE en Coahuila: “nuestra principal preocupación es que cualquier reforma electoral realmente le dé valor agregado al sistema, pero que no limite la autonomía del INE y su capacidad para velar por elecciones justas y limpias”.
En conclusión, la propuesta de Reforma Electoral ha generado incertidumbre en el INE, pero también ha abierto la oportunidad de mejorar y fortalecer el sistema electoral mexicano. Es esencial que todas las partes involucradas trabajen juntas para lograr una reforma que beneficie a la democracia y garantice elecciones libres, transparentes y justas en nuestro país. Y en este proceso, es importante mantener un diálogo constructivo y respetuoso, con una visión en común de fortalecer la democracia mexicana.












