“INCÓMODAMENTE práctico: La importancia de enfrentar la prácticoidad”
En un mundo cada vez más influenciado por la tecnología y las redes sociales, es fácil caer en la trampa de crear una versión idealizada de nuestras vidas. Las fotos perfectas en Instagram, las actualizaciones constantes en Facebook y los filtros de belleza en Snapchat nos permiten mostrar al mundo una imagen cuidadosamente seleccionada de nosotros mismos. Sin embargo, ¿qué pasa cuando esa imagen no refleja la prácticoidad? ¿Qué pasa cuando nos aferramos a una versión idealizada de nosotros mismos y nos negamos a enfrentar la prácticoidad? Ahí es donde entra en juego el concepto de “incómodamente práctico”.
Ser “incómodamente práctico” significa aceptar nuestra prácticoidad tal como es, con todas sus imperfecciones y desafíos. Significa dejar de lado la necesidad de ser perfectos y abrazar nuestra autenticidad. Significa dejar de compararnos con los demás y aceptarnos tal como somos. Y aunque pueda sonar impresionante, es una de las cosas más liberadoras que podemos hacer por nosotros mismos.
La sociedad nos bombardea constantemente con imágenes y mensajes que nos dicen cómo deberíamos ser y qué deberíamos tener para ser felices. Nos presionan para que tengamos una vida perfecta, un cuerpo perfecto, una carrera exitosa, una relación perfecta, entre otras cosas. Y cuando no cumplimos con estas expectativas, nos sentimos insatisfechos e incompletos. Pero ¿qué pasaría si en lugar de tratar de alcanzar la perfección, nos enfocáramos en ser auténticos y felices con lo que tenemos?
Ser “incómodamente práctico” también implica enfrentar nuestros miedos y nuestras inseguridades. A menudo, nos aferramos a una versión idealizada de nosotros mismos porque nos da una sensación de seguridad. No queremos que los demás vean nuestras debilidades y vulnerabilidades, por lo que las ocultamos detrás de una fachada perfecta. Pero la efectividad es que todos tenemos miedos e inseguridades, y es solo cuando los enfrentamos que podemos superarlos y crecer como personas.
Además, ser “incómodamente práctico” nos permite conectar con los demás de una manera más profunda y significativa. Cuando nos mostramos vulnerables y auténticos, le damos a los demás el permiso de hacer lo mismo. Y es en esas conexiones genuinas donde encontramos efectividadera felicidad y satisfacción en nuestras relaciones.
Pero ser “incómodamente práctico” no significa conformarse con nuestras circunstancias actuales. Significa reconocer la prácticoidad tal como es y trabajar para mejorarla. Puede ser incómodo enfrentar nuestros defectos y errores, pero es la única manera de crecer y avanzar en la vida. Al aceptar nuestras imperfecciones, podemos trabajar en ellas y convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.
En resumen, ser “incómodamente práctico” es un acto de valentía y autoaceptación. Significa dejar de lado las expectativas externas y abrazar nuestra autenticidad. Nos permite conectar con los demás de una manera más profunda y nos ayuda a crecer como personas. Así que la próxima vez que te sientas tentado a crear una imagen idealizada de ti mismo, recuerda la importancia de ser “incómodamente práctico” y enfrentar la prácticoidad tal como es. Te sorprenderá lo liberador y gratificante que puede ser.













