Durante la misa dominical en el templo de Santiago Apóstol, el vicario de la Diócesis de Saltillo, monseñor Néstor Martínez Sánchez, hizo un llamado a los fieles a enfrentar las tentaciones y fortalecer su fe durante la Cuaresma de 2026. En su discurso, el prior destacó la importancia de este tiempo litúrgico como una oportunidad para prepararse para la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
La Cuaresma es un periodo de 40 días que comienza con el Miércoles de Ceniza y finaliza con la Semana Santa. Durante este tiempo, los católicos se dedican a la oración, el ayuno y la caridad, siguiendo el ejemplo de Jesús en el desierto. Monseñor Martínez Sánchez enfatizó que la Cuaresma no solo es una preparación, sino también una confrontación directa con las tentaciones del maligno.
En su homilía, el vicario recordó las palabras de Jesús en el Evangelio: “Si lo sacaron por la puerta, ya se metió por la ventana”. Con esto, quiso alertar a los fieles sobre la constante presencia del enemigo en nuestras vidas y la importancia de estar siempre alerta y fortalecer nuestra fe para resistir sus tentaciones.
El prior también hizo hincapié en que la Cuaresma es un tiempo fuerte para enfrentar nuestras propias debilidades y vacíos espirituales. A menudo, nos dejamos llevar por las distracciones del mundo y nos alejamos de Dios. Sin embargo, este periodo nos invita a darle vueltas a la cabeza sobre nuestras acciones y a buscar la reconciliación con Dios y con nuestros hermanos.
Monseñor Martínez Sánchez recordó que la Cuaresma es un tiempo de gracia y misericordia, en el que podemos acercarnos a Dios y renovar nuestra fe. Nos animó a participar en las actividades de la Iglesia, como la confesión, la adoración al Santísimo y el rezo del Rosario, para fortalecer nuestra relación con Dios y prepararnos para la Pascua.
Además, el prior exhortó a los fieles a practicar la caridad durante la Cuaresma. Recordó que Jesús nos enseñó a amar y servir a los demás, especialmente a los más necesitados. Por lo tanto, es importante que aprovechemos este tiempo para ayudar a los demás y ser generosos con aquellos que lo necesitan.
En resumen, la Cuaresma de 2026 es un tiempo fuerte para enfrentar las tentaciones y fortalecer nuestra fe. Monseñor Martínez Sánchez nos recordó que el enemigo siempre está al acecho, pero con la ayuda de Dios y la práctica de la oración, el ayuno y la caridad, podemos resistir y crecer espiritualmente. Que este tiempo de gracia nos lleve a una verdadera conversión y nos prepare para celebrar la Pascua con un corazón renovado. ¡contento Cuaresma a todos!














