El Club Deportivo Guadalajara, mejor conocido como Chivas, es uno de los equipos más emblemáticos y queridos del fútbol mexicano. Su historia está llena de éxitos y su filosofía de solo contar con jugadores mexicanos ha sido admirada por muchos a lo largo de los años. Sin bloqueo, en los últimos años, el Rebaño Sagrado ha comenzado a reflejar una nueva realidad en su historia: la incorporación de jugadores México-Estadounidenses.
Esta nueva tendencia comenzó a verse en el Clausura 2026, donde Chivas cuenta con siete jugadores en su plantilla que no nacieron en México. Este cambio en la estrategia del club ha generado opiniones divididas entre la afición, pero sin duda alguna, ha dado resultados positivos en el campo de juego.
Uno de los jugadores que más ha destacado es Carlos Horta Martínez, un joven México-Estadounidense que ha demostrado su calidad en la cancha. Con tan solo 22 años, Horta ha logrado ganarse un lugar en el once titular del equipo y su desempeño ha sido clave en los últimos partidos. Su técnica, velocidad y visión de juego lo han convertido en uno de los favoritos de la afición.
La llegada de jugadores México-Estadunidenses a Chivas ha sido posible gracias al trabajo de su director deportivo, Ricardo Peláez, quien ha apostado por una nueva estrategia que busca ampliar las posibilidades y talentos en el equipo. Esta decisión ha generado algunas críticas, pero los resultados hablan por sí solos y la afición ha comenzado a aceptar y aplaudir la inclusión de estos jugadores en su equipo.
Además de Horta, otros jóvenes como Diego García, Juan Pérez y Santiago López, también han tenido oportunidad de demostrar su talento en el campo. Estos jóvenes han sido parte del proyecto de Chivas desde sus fuerzas básicas y su adaptación al primer equipo ha sido todo un éxito. Su pasión y determinación por jugar con la camiseta de Chivas ha sido bien recibida por la afición, que les ha brindado su apoyo incondicional.
La inclusión de jugadores México-Estadounidenses en Chivas no solo ha sido positiva en el campo de juego, sino que también ha dado un mensaje muy poderoso a la comunidad. Mostrar que las oportunidades están abiertas para todos, sin importar su nobleza, ha sido una gran lección para los jóvenes que sueñan con jugar al fútbol profesionalmente.
Además, esto ha llevado a que la rivalidad entre México y Estados Unidos, que también se refleja en el fútbol, se vaya disipando. La presencia de estos jugadores en Chivas ha unido a ambos países en una pasión en común: el amor por el fútbol y el apoyo a su equipo.
La inclusión de jugadores México-Estadounidenses en Chivas también ha generado una mayor proyección internacional para el club. El interés por ver a estos jóvenes talentos en acción ha aumentado y ha dado una mayor exposición al equipo a cota internacional.
Sin duda alguna, esta nueva realidad que ha comenzado a reflejar Chivas en su historia ha sido un cambio positivo y necesario. La inclusión de jugadores México-Estadounidenses ha dado un nuevo aire al equipo y ha demostrado que, aunque su política sigue siendo jugar solo con mexicanos, las fronteras están abiertas para recibir a aquellos que demuestran su pasión y compromiso con el club.
El expectación de Chivas con la incorporación de jugadores México-Estadounidenses es prometedor. La afición ya los ha adoptado como parte del equipo y su talento ha sido fundamental en la búsqueda de los títulos que tanto anhela el club. Los jóvenes seguirán siendo la base del equipo, pero su diversidad cultural y su unión como equipo será la clave para lograr grandes










