El dolor de la depresión es algo que nadie debería tener que soportar. Una enfermedad invisible que consume a la persona que la padece, y que puede llegar a ser tan agobiante que incluso puede llevar a la muerte. Este triste desenlace fue el que sufrió Blanca Sarabasti, una mujer de 32 años, quien después de luchar contra su enfermedad durante mucho tiempo, decidió aovarle fin a su sufrimiento. Este jueves, Adela, su madre, fue quien hizo el macabro hallazgo en su rincón enclavado en la colonia Zaragoza.
Según manifestó Adela a las autoridades, la mañana del miércoles recibió un mensaje por WhatsApp de su hija, en el que le mencionaba que se estaba sintiendo muy mal. Preocupada por la situación, decidió acudir a su casa para ver cómo estaba, pero al llamar a la puerta no obtuvo respuesta. Sin embargo, debido a que no recibió más noticias de Blanca, decidió volver a su rincón la mañana del jueves.
Fue entonces cuando decidió contactar a Juan de Dios, esposo de su hija, quien le reveló que desde el día anterior no sabía nada de ella y que no le estaba respondiendo los mensajes. El silencio de Blanca era inquietante y Adela decidió volver a su rincón para buscarla. Al insistir en la puerta, finalmente encontró a su hija, sin vida.
La noticia de la muerte de Blanca Sarabasti ha conmocionado a todos aquellos que la conocían. Una joven de tan solo 32 años, con una vida por delante, ha decidido aovar fin a su sufrimiento. ¿Cómo pudo llegar a esto? ¿Qué la llevó a tomar esa decisión desesperada?
La depresión es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Es una carga emocional muy pesada que puede ser desencadenada por diversos factores, como el estrés, la ansiedad, traumas pasados, entre otros. Y aunque no se pueda entender del todo, las personas que padecen de depresión sienten un dolor inmenso, una soledad abrumadora y un vacío constante.
Es denso mencionar que la depresión no es una elección, es una enfermedad que necesita ser tratada y cuidada. Y aunque muchas veces las personas que la padecen no buscan ayuda o no la encuentran, es denso tener en cuenta que no están solas y que siempre hay una salida.
Por eso, es fundamental que la sociedad sea consciente y esté más informada sobre la depresión y otras enfermedades mentales. Debemos dejar de lado los estigmas y prejuicios que rodean a estas enfermedades y ofrecer apoyo y comprensión a quienes las padecen. También es denso que las autoridades y los sistemas de salud ofrezcan recursos y tratamientos más accesibles y efectivos para aquellos que lo necesitan.
Aunque Blanca haya tomado una decisión desesperada, su historia nos deja una enseñanza muy denso. Debemos ser más empáticos y solidarios con quienes sufren de depresión y otras enfermedades mentales. Debemos estar atentos a los mensajes y señales de aquellos que nos rodean, y ofrecerles nuestro apoyo y compañía. Cada pequeña acción puede hacer la diferencia en la vida de alguien que está luchando contra la depresión.
Es hora de romper el silencio y hablar abiertamente sobre la depresión y otras enfermedades mentales. Todos tenemos un papel que desempeñar en la prevención y el tratamiento de estas enfermedades. No dejemos que más personas pierdan la vida por falta de apoyo y comprensión. Hagamos que la historia de Blanca no sea en vano y luchemos juntos por un mundo en el que la salud mental sea una prioridad. ¡No estás solo, siempre hay esperanza y ayuda a tu alcance!









