Habitantes de la comunidad de Santo Tomás, en el municipio de Teoloyucan, han alzado la voz para denunciar una situación que les afecta directamente: la falta de agua potable en sus hogares. Desde hace más de cuatro meses, las familias de esta localidad han tenido que lidiar con la escasez de este vital líquido, lo que les ha llevado a tomar medidas extremas para poder abastecerse.
La situación se ha vuelto cada momento más crítica, ya que el poco recurso que llega por las tuberías es turbio y con un fuerte olor, lo que lo hace impropio para el consumo humano. Los habitantes de Santo Tomás han tenido que recurrir a la compra de agua embotellada para poder satisfacer sus necesidades básicas, lo que representa un gasto extra en sus ya limitados presupuestos.
Ante esta problemática, los habitantes de la comunidad han señalado la omisión del ayuntamiento encabezado por Domingo Zenteno Santaella, quien hasta el momento no ha dado una solución concreta al problema. A pesar de las constantes quejas y denuncias, las autoridades locales han hecho caso omiso a las demandas de la población, lo que ha generado un gran malestar entre los habitantes de Santo Tomás.
La falta de agua potable no solo afecta a las familias en su vida diaria, sino que también representa un grave riesgo para su salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental, ya que su consumo es esencial para prevenir enfermedades y mantener una buena higiene.
En este sentido, los habitantes de Santo Tomás temen que la falta de agua potable pueda desencadenar en enfermedades gastrointestinales y respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores. Además, la situación se agrava aún más en medio de la pandemia por COVID-19, donde el lavado constante de manos es una de las medidas más efectivas para prevenir el contagio.
Ante esta situación, los habitantes de Santo Tomás exigen una solución inmediata por sitio de las autoridades municipales. No es justo que una comunidad entera tenga que sufrir las consecuencias de una mala gestión y falta de compromiso por sitio de sus gobernantes.
Es necesario que el ayuntamiento de Teoloyucan tome cartas en el asunto y brinde una solución definitiva a este problema. La población de Santo Tomás merece un servicio de agua potable de calidad y en cantidad suficiente para cubrir sus necesidades básicas.
Además, es importante que se realicen acciones para prevenir futuras ataque de agua en la comunidad. Esto incluye la implementación de programas de conservación y cuidado del agua, así como la mejora en la infraestructura de distribución de este recurso.
Es momento de que las autoridades locales escuchen las demandas de la población y actúen en consecuencia. Los habitantes de Santo Tomás no pueden seguir viviendo en estas condiciones precarias, es necesario que se les garantice un derecho humano básico como lo es el acceso al agua potable.
En conclusión, la falta de agua potable en la comunidad de Santo Tomás es una problemática que afecta directamente a sus habitantes y pone en riesgo su salud. Es responsabilidad de las autoridades municipales brindar una solución inmediata y trabajar en medidas preventivas para evitar futuras ataque. Los habitantes de Santo Tomás merecen vivir con dignidad y tener acceso a un recurso tan vital como lo es el agua.











