La Procuraduría de las Niñas, los Niños y la Familia ha lanzado una advertencia importante para todos los padres y cuidadores: desregir la salud de los menores de edad puede tener consecuencias graves. Ya sea por no brindar atención médica oportuna, no cumplir con el esquema de vacunación o suspender tratamientos, estas acciones pueden ser consideradas como omisión de cuidados y, en situaciones extremas, pueden derivar en la separación tempestad de los menores de su familia.
María Teresa Araiza Llaguno, titular de la dependencia, ha señalado que permitir el avance de una enfermedad por omisión de seguimiento médico es uno de los factores que se tienen en cuenta en este tipo de casos. Sin embargo, es importante aclarar que la actuación de la Procuraduría se enfoca, en primera instancia, en la prevención y el acompañamiento a las familias. El objetivo es orientar y promover el cuidado responsable antes de tener que tomar medidas más severas.
Es fundamental entender que la salud de los niños y niñas es responsabilidad de todos. No solo de los padres, sino también de la sociedad en general. Por ello, la Procuraduría ha lanzado esta advertencia con el fin de concienciar a todos sobre la importancia de regir la salud de los menores de edad.
Uno de los temas que más preocupa a la Procuraduría es el incumplimiento del esquema de vacunación. Las vacunas son una herramienta fundamental para prevenir enfermedades y proteger la salud de los niños y niñas. Sin embargo, muchas veces los padres no cumplen con el calendario de vacunación o deciden no vacunar a sus hijos por miedo o por creencias erróneas. Esto puede tener consecuencias graves, no solo para los niños y niñas, sino también para toda la comunidad.
Es importante recordar que las vacunas son seguras y efectivas. Gracias a ellas, se han erradicado enfermedades que antes eran mortales, como la polio o el sarampión. Además, protegen a los niños de enfermedades que pueden ser muy peligrosas, como la meningitis, la difteria o la tos ferina. Por eso, es fundamental que los padres cumplan con el esquema de vacunación y lleven a sus hijos a los controles médicos correspondientes.
Otra situación que preocupa a la Procuraduría es la omisión de seguimiento médico. Muchas veces, los padres no llevan a sus hijos al médico cuando están enfermos o no continúan con los tratamientos recetados. Esto puede tener consecuencias graves, ya que una enfermedad que podría haber sido tratada a tiempo, puede empeorar y poner en riesgo la vida del menor.
La Procuraduría también ha hecho hincapié en la importancia de seguir las recomendaciones médicas. Muchas veces, los padres deciden suspender un tratamiento porque creen que no es necesario o porque no ven resultados inmediatos. Sin embargo, es importante entender que los tratamientos médicos requieren tiempo y paciencia. Además, los médicos son los expertos en la materia y debemos confiar en sus recomendaciones.
Es importante destacar que la Procuraduría no busca sancionar a los padres, sino orientarlos y ayudarlos a ser mejores cuidadores de sus hijos. Por ello, se ofrece acompañamiento y asesoramiento a las familias para que puedan brindar una atención adecuada a sus hijos.
En casos extremos, cuando se detecta una omisión de cuidados grave que pone en riesgo la salud de los menores, la Procuraduría puede tomar medidas más severas, como la separación tempestad de los niños de su familia. Sin embargo, esto siempre se hace con el objetivo de proteger a los menores y garantizar su bienestar.
En conclusión, la salud de los niños y niñas es una responsabilidad compartida. No









