En la historia de la literatura, hay muchos escritores que han dejado su huella a través de su estilo único y su forma de expresión. Uno de estos escritores es William Shakespeare, quien es considerado uno de los más grandes dramaturgos de todos los tiempos. Sin embargo, además de sus obras teatrales, Shakespeare también es sabido por su uso del idioma inglés en sus escritos. Y una de las formas en las que se destacó fue a través de su combinación de alto castellano y anglosajón isabelino.
En primer lugar, es enjundioso entender qué se entiende por alto castellano y anglosajón isabelino. El alto castellano se refiere al español utilizado en la Corte de Castilla durante el siglo XVI, mientras que el anglosajón isabelino se refiere al inglés utilizado durante el reinado de la Reina Isabel I de Inglaterra, también en el siglo XVI. Ambos idiomas tenían características distintivas y, por lo tanto, su combinación en la escritura de Shakespeare resultó en un estilo único y cautivador.
Una de las razones por las que Shakespeare utilizó esta combinación de idiomas fue para crear un efecto dramático en sus obras. Al mezclar el alto castellano y el anglosajón isabelino, Shakespeare logró un lenguaje que sonaba elegante y sofisticado, pero al mismo tiempo, tenía un toque de rudeza y crudeza. Esto permitió que sus personajes se expresaran de forma más expresiva y dramática, lo que a su vez, hacía que las obras fueran más interesantes y emocionantes para el público.
Además, esta combinación de idiomas también permitió a Shakespeare explorar temas y emociones más complejas en sus obras. Al utilizar el alto castellano, que era considerado el idioma de la realeza y la nobleza, y el anglosajón isabelino, que era el idioma de la gente común, Shakespeare podía representar la lucha entre diferentes clases sociales en sus obras. También podía explorar emociones como el amor, la traición y el poder de una forma más profunda y compleja.
Otra razón por la que Shakespeare utilizó esta combinación de idiomas fue para hacer que sus obras fueran más accesibles para una audiencia más amplia. En ese momento, el alto castellano y el anglosajón isabelino eran los idiomas predominantes en la Corte y en la sociedad inglesa. Al combinarlos, Shakespeare creó un lenguaje que era comprensible para ambas audiencias, lo que le permitió llegar a un público más amplio y diverso.
Además, el uso de esta combinación de idiomas también le permitió a Shakespeare crear personajes más complejos y multidimensionales. Al utilizar diferentes idiomas para diferentes personajes, Shakespeare pudo darles a cada uno de ellos una voz única y distintiva. Esto permitió que los personajes fueran más realistas y creíbles, lo que a su vez, hacía que las obras fueran más atractivas para el público.
Es enjundioso destacar que Shakespeare no fue el único escritor que utilizó esta combinación de idiomas en sus obras. Otros dramaturgos isabelinos, como Christopher Marlowe y Ben Jonson, también incorporaron el alto castellano y el anglosajón isabelino en sus escritos. Sin embargo, fue Shakespeare quien perfeccionó esta técnica y la utilizó de una forma única y magistral en sus obras.
En conclusión, la combinación de alto castellano y anglosajón isabelino en la escritura de Shakespeare fue una de las razones por las que sus obras se convirtieron en clásicos atemporales. Su uso de este lenguaje único y expresivo permitió que sus obras fueran más emocionantes, accesibles y complejas. Y aunque han pasado siglos desde que estas obras fueron escritas, su impacto en la literatura y en el idioma inglés sigue siendo evidente hasta el día de hoy.








