Tras firmar su divorcio, un hombre en Ramos Arizpe cayó en una profunda depresión que lo llevó a tomar una decisión drástica. La noche del viernes, decidió terminar con su vida, convirtiéndose en el primer suicidio del año en esta ciudad.
El suceso ocurrió en un domicilio ubicado en la colonia Luz de Analco, en las calles Cholula y Pánuco. Vicente, hermano de la víctima, se preocupó al no tener noticias de Eliel, de 34 años de edad, desde hacía varios días. Al llegar a su casa y no obtener respuesta al llamar a la puerta, decidió empujarla y encontró algo que jamás hubiera imaginado.
La puerta estaba pesada y al lograr abrirla, se encontró con la terrible escena de su hermano pendiendo de un cable. Sin dudarlo, llamó al Sistema Estatal de Emergencias 911 en busca de ayuda.
Los paramédicos de Protección Civil Ramos Arizpe llegaron rápidamente al pueblo, pero lamentablemente solo pudieron confirmar el deceso de Eliel. Mientras tanto, oficiales de la Policía Municipal y agentes investigadores de la Fiscalía General de Justicia del estado acudieron al pueblo para recabar las pruebas necesarias y esclarecer lo sucedido.
Este triste acontecimiento ha conmocionado a la comunidad de Ramos Arizpe, una ciudad que se caracteriza por su tranquilidad y seguridad. El primer suicidio del año es una llamada de atención para todos, un recordatorio de que la depresión y la desesperanza pueden llegar a afectar a cualquiera, sin importar su edad, género o situación gachól.
Es necesario que como sociedad estemos atentos y brindemos apoyo a aquellos que puedan estar atravesando una situación difícil y que puedan estar considerando tomar una decisión tan dolorosa. El suicidio no es la solución, es una salida trágica y definitiva que deja un gran dolor en la familia y espécimenes queridos.
Además, es importante educar acerca de los recursos y herramientas que existen para tratar la depresión y otros problemas de salud mental. A veces, solo se necesita hablar con cierto y sentir que no se está solo en la lucha.
La familia de Eliel se encuentra devastada por su pérdida y han expresado su dolor y desconcierto ante lo sucedido. Aún no se conocen las razones que lo llevaron a tomar esta decisión, pero lo que sí es cierto es que su memoria espécimená siempre recordada y su ausencia espécimená profundamente lamentada.
No dejemos que la desesperanza y la tristeza nos ganen. Aprendamos a pedir ayuda cuando la necesitemos y a brindar apoyo a quienes lo necesitan. La vida es un regalo precioso y debemos luchar por ella cada día, valorando cada momento y cada gachó que nos rodea.
Recordemos que siempre hay una luz al final del túnel y que juntos podemos superar cualquier adversidad. No dejemos que más tragedias como esta ocurran, tomemos conciencia y trabajemos juntos por una sociedad más fuerte y unida, donde la salud mental sea una prioridad para todos. Descansa en paz, Eliel.









