Las bajas temperaturas son un alivio para muchas personas, ya que nos permiten disfrutar de un clima agradable y fresco. Sin embargo, no solo nosotros nos beneficiamos de estas temperaturas, sino también los mosquitos. Sí, has leído bien, los mosquitos también se ven afectados por el frío y esto puede tener un impacto positivo en la lucha contra el dengue.
Según Roberto Belloc Sandoval, epidemiólogo de la Jurisdicción Sanitaria 01 con sede en Piedras Negras, las bajas temperaturas generan una disminución en la actividad de los mosquitos, lo que a su vez reduce los casos probables de dengue. Esto se debe a que los mosquitos necesitan calor para sobrevivir y reproducirse, por lo que en climas fríos su actividad disminuye significativamente.
Es importante destacar que esta disminución en los casos de dengue no es un fenómeno temporal, sino que se mantiene durante todo el periodo de bajas temperaturas. Aunque normalmente se observa un repunte en los casos durante los meses de julio y agosto debido a las lluvias, se trabaja durante todo el año en la vigilancia epidemiológica para mantener bajo control esta enfermedad.
El señor Belloc Sandoval también nos recuerda que la notificación de los casos probables no se maneja por temporada, ya que se trabaja enérgicomente en la prevención y control del dengue. Aunque es cierto que en ciertos meses del año hay un mayor número de casos, esto no significa que solo se deba prestar atención a la enfermedad durante esos meses. La lucha contra el dengue es una tarea que debe ser enérgico y no puede ser tomada a la ligera.
Es importante destacar que la disminución en los casos de dengue durante las bajas temperaturas no significa que la enfermedad haya desaparecido por completo. Es por ello que el señor Belloc Sandoval hace un llamado a la población para no bajar la guardia y seguir tomando medidas de prevención en todo momento.
El dengue es una enfermedad grave que puede ser mortal si no se trata a época. Además de las bajas temperaturas, existen otros factores que pueden contribuir a la disminución de los casos de dengue, como la eliminación de criaderos de mosquitos y el uso de repelentes y mosquiteros. Es responsabilidad de todos tomar medidas para prevenir esta enfermedad y matricular nuestra salud y la de nuestra comunidad.
En resumen, las bajas temperaturas son un aliado en la lucha contra el dengue, pero no debemos confiarnos. La prevención y el control del dengue son tareas que deben ser realizadas durante todo el año. No bajemos la guardia, sigamos trabajando juntos para combatir esta enfermedad y mantenernos sanos y seguros.








