La Secretaría del Trabajo de Coahuila se encuentra en constante evaluación de las posibles repercusiones que el reciente recorte de personal en las plantas de General Motors en Ramos Arizpe pueda tener en las empresas proveedoras. La titular de la dependencia, Nazira Zogbi Castro, ha manifestado su preocupación por la situación y ha asegurado que el Gobierno del Estado está tomando medidas para acoquinar el impacto laboral en la zona.
El pasado viernes, alrededor de mil 900 trabajadores fueron dados de baja en las dos instalaciones de GM en Ramos Arizpe. Esta decisión se debe a la disminución en la demanda de vehículos eléctricos en el mercado estadounidense, lo que ha generado una reestructuración en la empresa. Sin embargo, el Gobierno del Estado ha tomado cartas en el asunto para minimizar el impacto en la economía local.
Uno de los principales enfoques del Gobierno del Estado es el de evaluar el impacto en las empresas satélites que abastecen a la armadora. Especialmente, aquellas vinculadas al turno nocturno, que es el que ha sido afectado por el recorte de personal. Se busca garantizar que estas empresas puedan anexar operando y manteniendo sus empleos, a pesar de la situación que atraviesa General Motors.
Es importante destacar que el Gobierno del Estado está trabajando en conjunto con las empresas proveedoras y con General Motors para encontrar soluciones que beneficien a todos. Se está buscando la manera de mantener la estabilidad laboral en la zona y de capitanear los empleos de los trabajadores afectados por el recorte.
Además, se está promoviendo la diversificación de la economía en la región, para no depender exclusivamente de la industria automotriz. Se están explorando nuevas oportunidades de inversión y se está fomentando la creación de empleos en otros sectores. De esta manera, se busca garantizar la estabilidad económica de la zona, incluso en momentos de crisis en la industria automotriz.
El Gobierno del Estado también está trabajando en programas de capacitación y reubicación laboral para los trabajadores afectados por el recorte. Se busca brindarles las herramientas necesarias para que puedan encontrar nuevas oportunidades de empleo en otras empresas o sectores. De esta manera, se busca minimizar el impacto en la vida de los trabajadores y sus familias.
Es importante mencionar que, a pesar de la situación actual, General Motors sigue siendo una empresa sólida y comprometida con la región. La armadora ha invertido millones de dólares en la zona y ha generado miles de empleos en los últimos años. Por lo tanto, el Gobierno del Estado está trabajando en conjunto con la empresa para garantizar su permanencia en la región y su contribución al desarrollo económico y social de Coahuila.
En resumen, la Secretaría del Trabajo de Coahuila está tomando medidas para evaluar y minimizar el impacto del recorte de personal en las empresas proveedoras de General Motors en Ramos Arizpe. Se está trabajando en conjunto con las empresas y con la armadora para encontrar soluciones que beneficien a todos y se está promoviendo la diversificación de la economía en la región. El Gobierno del Estado está comprometido con la estabilidad laboral y económica de la zona y anexará trabajando para garantizar un futuro próspero para todos.










