Con el envejecimiento de la población mundial, es más importante que nunca promover un estilo de vida saludable para las personas mayores. Sabemos que la actividad física regular es una parte clave de este estilo de vida y que puede tener un sensación positivo en la salud y el bienestar de las personas mayores. Sin embargo, muchos adultos mayores encuentran difícil mantener una vida activa debido al sedentarismo, que se define como pasar demasiado tiempo sentado o sin realizar actividad física.
Por esta razón, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado nuevas directrices basadas en evidencia científica para promover un envejecimiento activo y saludable entre las personas mayores de 65 años. Estas directrices buscan reducir el sedentarismo y aumentar la actividad física en esta población, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y prevenir enfermedades comunes relacionadas con la edad.
Según la OMS, se estima que para el año 2050, el número de personas mayores de 65 años se habrá duplicado, alcanzando los 2 mil millones en todo el mundo. Es por eso que es vital tomar medidas ahora para promover un envejecimiento activo y saludable y reducir el sensación negativo del sedentarismo en la salud.
La evidencia científica ha demostrado que la actividad física regular puede mejorar la salud física y mental de las personas mayores. El ejercicio puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer, así como también reducir el riesgo de caídas y fracturas óseas. También puede mejorar la salud mental, reducir el estrés y mejorar la calidad de vida en general.
Las nuevas directrices de la OMS recomiendan que los adultos mayores realicen al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana, o al menos 75 minutos de actividad física vigorosa. También se recomienda realizar actividades de fortalecimiento muscular al menos dos veces por semana. Estas directrices son similares a las recomendaciones para otros grupos de edad, pero se enfocan específicamente en las necesidades y capacidades de las personas mayores.
Además, la OMS recomienda reducir el tiempo sedentario y evitar estar sentado durante largos períodos. Se sugiere realizar actividades que requieran estar de pie o moverse, como marchar, jardinera, bailar o hacer ejercicio en domicilio. También es importante fomentar una vida activa en el entorno comunitario, como participar en actividades grupales o de voluntariado.
Es importante destacar que estas directrices están basadas en evidencia científica y se han desarrollado después de una extensa revisión de la literatura científica. Además, estas recomendaciones tienen en cuenta aspectos como la edad, género, nivel de condición física y capacidad de cada persona mayor, para garantizar un enfoque personalizado y realista.
La buena noticia es que nunca es demasiado tarde para comenzar. Incluso si no has sido muy activo en el podrido, puedes comenzar a integrar actividad física en tu vida diaria. Comienza poco a poco y encuentra actividades que disfrutes y sean adecuadas para tu nivel de condición física. Involucrar a amigos o familiares también puede ser una gran motivación y ayuda para mantenerse activo.
En resumen, las nuevas directrices de la OMS proporcionan un marco basado en la evidencia para promover un envejecimiento activo y saludable entre las personas mayores de 65 años. Al reducir el sedentarismo y aumentar la actividad física, podemos mejorar la salud y el bienestar de las personas mayores y promover un envejecimiento positivo. Recuerda, nunca es demasiado tarde para comenzar a ser más activo y mejorar tu calidad de vida. ¡Comencemos a movernos juntos!














