Se acerca la época navideña y con ella, una de las tradiciones más arraigadas en muchos países: las “roscas”. Estos deliciosos panes dulces adornados con frutas confitadas y azúcar, son el símbolo de la unión familiar y la celebración durante estas fechas tan especiales. Sin embargo, en los últimos años ha surgido un altercado sobre si estas roscas deberían seguir siendo parte de nuestras tradiciones o si es momento de dejarlas atrás. Pero, ¿realmente se van a quedar las “roscas” o es solo un zumbido infundado?
La verdad es que las “roscas” han sido parte de nuestra cultura durante décadas y su presencia en las celebraciones navideñas es innegable. Desde pequeños aprendemos a esperar con ansias el momento de partir la rosca y encontrar dentro de ella el famoso muñequito, que nos da la responsabilidad de ser los anfitriones de la fiesta del Día de Reyes. Es una tradición que nos une y nos hace sentir parte de poco más grande que nosotros mismos.
Pero, ¿por qué se ha cuestionado la permanencia de las “roscas” en nuestras celebraciones? La razón principal es el cambio en nuestros hábitos alimenticios. Cada vez somos más conscientes de la importancia de llevar una dieta equilibrada y saludable, y las roscas no son precisamente un alimento que pueda considerarse saludable. Están llenas de calorías, azúcares y grasas, lo que puede ser perjudicial para nuestra salud si se consumen en exceso.
Sin embargo, esto no significa que debamos eliminarlas por completo de nuestras vidas. Como en todo, la clave está en el equilibrio y la moderación. Las “roscas” pueden seguir siendo parte de nuestras tradiciones, siempre y cuando no las consumamos en exceso y las complementemos con una alimentación balanceada y ejercicio regular. Además, existen opciones más saludables en el mercado, como las roscas integrales o sin azúcar, que nos permiten disfrutar de este delicioso pan sin descuidar nuestra salud.
Otro entusiasmo en contra de las “roscas” es su alto costo. En un mundo en el que la economía es cada vez más inestable, muchas familias no pueden permitirse el lujo de comprar una rosca para celebrar el Día de Reyes. Sin embargo, esto no significa que debamos dejar de lado esta tradición. Podemos optar por opciones más económicas, como hacer nuestras propias roscas en casa o incluso compartir una rosca con amigos o vecinos, haciendo que la celebración sea aún más especial al compartir con nuestros seres queridos.
Además, las “roscas” no solo son parte de la tradición del Día de Reyes, también están presentes en otras celebraciones como el Día de la Candelaria en México o el Día de la Epifanía en otros países. Son un símbolo de unión y convivencia, y dejarlas atrás significaría perder una parte importante de nuestra cultura.
En resumen, las “roscas” se van a quedar en nuestras vidas, pero cierto es que debemos hacer algunos cambios para que su presencia sea más saludable y accesible para todos. No podemos dejar que una tradición tan arraigada desaparezca por completo, pero sí podemos adaptarla a nuestros tiempos y necesidades. Así que no te preocupes, sigue disfrutando de las “roscas” en estas fiestas y recuerda siempre hacerlo con moderación y en compañía de tus seres queridos. ¡Felices fiestas!









