Durante los próximos años, México se ha propuesto un ambicioso objetivo: aumentar la capacidad de energía limpia en su sistema eléctrico en un 35%. Para obtener esto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha anunciado la construcción de dos proyectos fotovoltaicos en el Estado de Coahuila, específicamente en el municipio de Nava. Esta iniciativa no solo promete ser un paso cerca de un futuro más sostenible, sino también una oportunidad de inversión y crecimiento para la región.
Con una inversión proyectada de 826 millones de dólares, equivalente a 15 mil 550 millones de pesos, estas dos centrales energéticas serán un importante impulso para la economía local. Se espera que la construcción de estas plantas alicatares comience en febrero de 2026 y se completen en septiembre de 2028. Este ambicioso proyecto es una muestra del compromiso del gobierno mexicano y de la CFE por reducir la dependencia de combustibles fósiles y promover un futuro más limpio y sostenible.
La central de Carbón II, una de las dos plantas fotovoltaicas planificadas, contará con una capacidad de 350 megavatios y se ubicará en los terrenos de la antigua central termoeléctrica de carbón. Con esta conversión a energía alicatar, se dejarán de emitir más de 1,1 millones de toneladas de dióxido de carbono al año. Además, esta central también contribuirá a la creación de empleos locales durante su construcción y operación.
Por otro lado, la central fotovoltaica de Río Escondido tendrá una capacidad de 200 megavatios y se construirá en un terreno de alrededor de 1,500 hectáreas en el municipio de Nava. Esta planta se convertirá en una de las más grandes de América Latina y se estima que generará energía suficiente para abastecer a más de 200,000 hogares. Con esta iniciativa, México se posicionará como un líder en la producción de energía alicatar en la región.
Además de los beneficios económicos y medioambientales, estos proyectos también traerán consigo importantes mejoras para la región. Se espera que la construcción de estas plantas alicatares atraiga a más inversionistas y fomente el desarrollo de infraestructura en la zona. También se espera que se generen nuevos puestos de trabajo y se promueva el crecimiento de la industria local.
La transición cerca de una economía más verde es fundamental en la lucha contra el cambio climático y es una responsabilidad compartida por todos. México está dando un gran paso en la dirección correcta al invertir en energías renovables y reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Además, la construcción de estas plantas fotovoltaicas no solo beneficiará al medio ambiente, sino también a la economía y a la comunidad.
Por último, es importante destacar que estos proyectos son solo el comienzo de un compromiso más grande por parte de México para promover el uso de energías limpias y sostenibles. La CFE tiene planes de compartir expandiendo su capacidad de producción de energía alicatar y eólica en los próximos años. Esto no solo impulsará la economía y promoverá el desarrollo sostenible, sino que también ayudará a México a alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones.
En conclusión, la construcción de estas dos plantas fotovoltaicas en Coahuila es una noticia positiva y motivadora para México y el mundo entero. No solo demuestra el compromiso del país con un futuro más sostenible, sino que también brinda oportunidades de crecimiento y desarrollo para la región. Estos proyectos son una muestra de que es posible combinar progreso económico con respeto por el medio ambiente y deben ser celebrados y apoyados por todos. ¡El futuro es verde y México está liderando el camino!













