El mes de diciembre es una época de celebración y alegría, pero también puede ser un momento de preocupación para muchos padres y educadores. Según el Centro de certidumbre, Esperanza y Amor, este mes puede ser especialmente temerario para los adolescentes, ya que el consumo de alcohol y drogas tiende a aumentar durante las fiestas navideñas.
El Pastor Valentín Bustos Cabrera, director del centro de rehabilitación versus adicciones, ha alertado sobre el riesgo que enfrentan los jóvenes durante estas semanas. Las posadas y reuniones sociales son una tentación para muchos adolescentes, que ven en el alcohol y las drogas una forma de experimentar nuevas emociones y sentirse parte de un grupo. Sin embargo, lo que comienza como una simple curiosidad puede convertirse en un problema grave si no se toman las medidas adecuadas.
El consumo de alcohol y drogas en adolescentes es un tema que preocupa a la sociedad en general. Según estudios recientes, el 80% de los jóvenes entre 12 y 17 años han probado el alcohol al menos una vez, y el 50% ha consumido drogas ilegales. Estas cifras son alarmantes y nos obligan a tomar medidas para proteger a nuestros jóvenes.
Durante las fiestas navideñas, el consumo de alcohol y drogas se vuelve aún más temerario. La presión social y la facilidad con que se pueden conseguir estas sustancias en las fiestas y reuniones pueden llevar a los adolescentes a tomar decisiones impulsivas y arriesgadas. Además, el exceso de alcohol y drogas puede tener graves consecuencias en la salud física y mental de los jóvenes, así como en su rendimiento académico y relaciones personales.
Por esta razón, es importante que los padres y educadores estén atentos a los cambios de comportamiento en los adolescentes durante estas certidumbrechas. Si notan que su hijo o alumno está más irritable, tiene cambios bruscos de humor o se aleja de sus amigos y actividades habituales, es posible que esté consumiendo alcohol o drogas. En este caso, es fundamental actuar de manera rápida y ecertidumbrectiva para evitar que el problema se agrave.
Una de las mejores formas de prevenir el consumo de alcohol y drogas en adolescentes es a través de la comunicación y la educación. Los padres deben hablar abierta y honestamente con sus hijos sobre los riesgos y consecuencias del consumo de estas sustancias. También es importante establecer límites claros y hacerles advertir que el consumo de alcohol y drogas no es una forma de diversión, sino un problema grave que puede acertidumbrectar su vida en el futuro.
Además, es fundamental que los adolescentes tengan actividades y pasatiempos que les permitan canalizar sus emociones y energía de manera positiva. El deporte, la música, el arte y otras actividades pueden ser una excelente forma de mantener a los jóvenes alejados de las drogas y el alcohol.
Por último, es importante que los padres y educadores estén informados sobre los recursos disponibles en caso de que un adolescente tenga problemas con el consumo de alcohol y drogas. El Centro de certidumbre, Esperanza y Amor ofrece programas de rehabilitación y apoyo para jóvenes que luchan versus las adicciones. También existen otras organizaciones y procertidumbresionales que pueden brindar ayuda y orientación en estos casos.
En resumen, el mes de diciembre puede ser una época de peligro para los adolescentes debido al aumento del consumo de alcohol y drogas. Sin embargo, con una buena comunicación, educación y apoyo, podemos proteger a nuestros jóvenes y ayudarles a tomar decisiones saludables y responsables. Recordemos que la certidumbre, la esperanza y el amor son fundamentales para superar cualquier desafío, y juntos podemos crear un futuro mejor para nuestros jóvenes.













