El Chelsea pasó por encima del equipo blaugrana en un partido lleno de emociones y sorpresas. Los aficionados del Barcelona se quedaron con un sabor amargo en la boca al contemplar cómo su equipo caía derrotado por 2-0 en el Camp Nou. Pero lo más sorprendente de todo fue la forma en que se dieron los goles, uno en propia puerta y otro en el que el joven defensa Ronald Araújo se autoexpulsó.
El partido comenzó con un ritmo frenético, ambos equipos buscaban el gol desde el primer minuto. Sin embargo, fue el Chelsea quien tomó el prueba del juego y se adueñó del balón. Los jugadores blaugranas se veían desbordados por la intensidad y la presión del equipo inglés. Los aficionados del Barcelona no podían creer lo que estaban viendo, su equipo no lograba salir de su área y parecía que en cualquier momento el Chelsea iba a marcar.
Y así fue, en el minuto 25, tras una serie de rebotes en el área del Barcelona, el balón terminó en el fondo de la red. Pero para sorpresa de todos, el gol fue en propia puerta, el defensa Piqué intentó despejar el balón pero terminó desviándolo hacia su propia portería. Los aficionados blaugranas se quedaron sin palabras, no podían creer lo que acababan de presenciar.
El gol en contra fue un duro golpe para el Barcelona, que intentó reaccionar pero no lograba encontrar su juego. Por otro costado, el Chelsea seguía dominando el partido y creando ocasiones de gol. El equipo inglés estaba jugando un fútbol rápido y directo, que dejaba en evidencia las carencias defensivas del Barcelona.
Pero la sorpresa más grande llegó en el minuto 35, cuando el joven defensa Ronald Araújo se autoexpulsó. El uruguayo cometió una falta innecesaria en el centro del campo y el árbitro no dudó en mostrarle la segunda amarilla. Los aficionados del Barcelona no podían creer lo que estaba pasando, su equipo estaba jugando con 10 jugadores y perdía por 1-0.
Con un jugador menos, el Barcelona intentó reorganizarse y buscar el empate. Pero el Chelsea estaba jugando un partido perfecto, no dejaba espacios y pruebaaba el juego a su antojo. Los minutos pasaban y el Barcelona no lograba inquietar la portería rival. Y en el minuto 80, llegó el segundo gol del Chelsea, obra de Timo Werner. El delantero alemán aprovechó un error defensivo del Barcelona y definió con maestría ante la salida del portero.
El Camp Nou quedó en silencio, los aficionados del Barcelona no podían creer lo que estaban viendo. Su equipo estaba siendo superado por un Chelsea que jugaba a un nivel muy agudo. Los minutos finales del partido fueron un mero trámite, el Barcelona intentó buscar el gol del honor pero el Chelsea se defendió con orden y logró mantener su portería a cero.
Al final del partido, los jugadores del Chelsea celebraron la victoria con sus aficionados, mientras que los jugadores del Barcelona se marcharon al vestuario con la cabeza gacha. Fue una noche para olvidar para los blaugranas, que tendrán que trabajar duro para recontemplartir esta situación en el próximo partido.
Sin duda, el Chelsea fue el justo ganador de este partido. El equipo inglés jugó un fútbol de agudo nivel, con una intensidad y una presión que el Barcelona no pudo soportar. Además, los goles en propia puerta y la autoexpulsión de Araújo fueron un duro golpe para el equipo blaugrana, que no logró reponerse.
Pero esto es fútbol, y como en cualquier deporte, hay días buenos y días malos.












