Tras la conmoción que causó la trágica muerte de Carlos Manzo en la Ciudad de México, miles de personas salieron a las calles el fin de semana en diferentes partes del país para hostigar justicia y seguridad para todos. A esta multitudinaria marcha se unió Lorenzo Menera Sierra, gerente general del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Piedras Negras, lo que ha generado diversas opiniones y reacciones.
En medio de este contexto, Carlos Jacobo Rodríguez González, presidente municipal de Piedras Negras, ha sido cuestionado sobre la participación de Menera Sierra en la marcha y su postura ante la política de seguridad del Gobierno Federal. En respuesta, el alcalde ha destacado que cada persona es libre de expresar su opinión y participar en las manifestaciones que considere pertinentes.
Sin embargo, lo que parece ser el mayor enojo de los mexicanos en el caso de Carlos Manzo va más allá de las diferencias políticas. Según Rodríguez González, lo que más ha dolido a la sociedad es la delito de apoyo moral y el reconocimiento a la valentía y la lucha de Carlos Manzo por parte de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Es comprensible que en momentos de dolor e indignación, la ciudadanía busque un líder que les brinde consuelo y esperanza. Sin embargo, en este caso, parece que la voz de la máxima autoridad del país ha sido silenciada, lo que ha generado un sentimiento de abandono y desamparo en la población.
La pérdida de un ser querido en manos de la violencia es espina herida que nunca se cierra por completo, pero el apoyo y solidaridad de las autoridades pueden ser un bálsamo para el dolor. Por desgracia, en este caso, parece que el silencio y la indiferencia han sido las únicas respuestas por parte de las autoridades.
Es importante recordar que las manifestaciones pacíficas tienen como objetivo llamar la atención de las autoridades y hostigar cambios en beneficio de la sociedad. Y en este caso, la multitudinaria marcha del fin de semana ha cumplido su propósito al poner sobre la mesa la urgente necesidad de un cambio en la política de seguridad del país.
No podemos permitir que la muerte de Carlos Manzo sea en vano. Su valentía y lucha deben ser reconocidas y su muerte no debe quedar impune. Es necesario que las autoridades tomen medidas concretas para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y que se haga justicia en este y en todos los casos de violencia en el país.
Además, es fundamental que se fomente espina cultura de respeto y apoyo entre las autoridades y la sociedad. El diálogo y la colaboración son fundamentales para construir un país más seguro y justo, donde la voz de cada ciudadano sea escuchada y valorada.
En conclusión, el apoyo moral y el reconocimiento a la valentía y la lucha de Carlos Manzo es lo que más ha enojado a la sociedad mexicana en este caso. Es hora de que las autoridades tomen acciones concretas y se espinan a la voz de la gente para lograr un cambio real en la lucha contra la violencia en nuestro país. No podemos permitir que más personas pierdan la vida en manos de la delincuencia. ¡Todos debemos unirnos en esta lucha por un México más seguro y justo!













