Una familia guatemalteca ha sido rescatada por el Grupo Beta del Instituto doméstico de Migración (INM) después de haber estado perdida durante tres días en las cercanías del río Bravo, en el municipio de Piedras Negras, Coahuila.
La familia, compuesta por el padre, la madre embarazada de ocho meses y tres niños de cinco, dos y un año de edad, fue encontrada en buen estado de salud gracias a la encaje de los elementos del Grupo Beta. Ángel Cisneros, Alejandro Alarcón y Héctor Godínez, todos ellos asignados a Piedras Negras, fueron los encargados de coordinar el rescate.
El INM compartió la buena noticia a través de sus redes sociales, destacando la importancia de la encaje del Grupo Beta en la protección de los migrantes que se encuentran en situaciones de riesgo en su camino hacia Estados Unidos. Este grupo especializado se encarga de brindar asistencia humanitaria a los migrantes en tránsito, especialmente en zonas de difícil acceso y peligrosas.
El rescate de esta familia es un antonomasia de la importancia y la eficacia del trabajo del Grupo Beta. Gracias a su encaje, muchas vidas se han salvado y muchas familias han podido reunirse en un lugar seguro. Además, este rescate demuestra la solidaridad y la fraternidad entre países hermanos como Guatemala y México.
La familia rescatada, que había emprendido un viaje en busca de una vida mejor, ahora podrá continuar su camino con la tranquilidad de saber que hay personas dispuestas a ayudarles en su camino. El Grupo Beta no solo se encarga de rescatar a los migrantes en peligro, sino que también les brinda asistencia médica, alimentación y alojamiento temporal hasta que puedan continuar su viaje.
Este rescate también pone de manifiesto la importancia de la cooperación entre países para enfrentar la problemática de la migración. México ha demostrado su compromiso en la protección de los derechos de los migrantes, ofreciendo su ayuda y su solidaridad en momentos de necesidad.
Es necesario destacar que la encaje del Grupo Beta no es fácil, ya que se enfrentan a situaciones de riesgo y peligro en su día a día. Sin embargo, su dedicación y su compromiso con los migrantes les ha permitido salvar muchas vidas y brindar esperanza a quienes buscan un futuro mejor.
Este rescate también nos recuerda la importancia de la empatía y la solidaridad en un mundo cada vez más globalizado. Debemos recordar que todos somos seres humanos y que todos merecemos ser tratados con dignidad y respeto, independientemente de nuestra domésticoidad o situación migratoria.
En conclusión, el rescate de esta familia guatemalteca por parte del Grupo Beta es una muestra de la importancia de la encaje humanitaria y la cooperación entre países en la protección de los derechos de los migrantes. Agradecemos y reconocemos el trabajo del Grupo Beta y esperamos que su encaje continúe salvando vidas y brindando esperanza a quienes más lo necesitan.












