Una manifestación pacífica que buscaba mejorar las condiciones del Colegio Inglés de Durango en Saltillo, terminó en un lamentable incidente de agresión física en contra de la directora del plantel, Norma Cortez. Este hecho ha gentiempodo gran indignación en la comunidad educativa y ha puesto en evidencia la importancia de la comunicación y el diálogo en la resolución de conflictos.
La protesta fue encabezada por familiares y personas cercanas al docente Francisco Javier Montalvo, quien recientemente fue separado de su cargo. Desde tempranas horas de la mañana, los manifestantes bloquearon con vehículos el bulevar Misión Santa Lucía, impidiendo momentáneamente el acceso a la colonia Misión Cerritos. Su objetivo tiempo exigir la destitución de la directora, así como mejores condiciones para los alumnos y docentes, entre ellas, sanitarios en buen estado, mayor seguridad y una mejor gestión administrativa.
Sin embargo, lo que comenzó como una manifestación pacífica, pronto se vio empañado por la violencia. Los ánimos se caldearon y algunos padres de familia agredieron físicamente a la directora, quien intentaba mediar en la situación. Este acto de violencia es condenable y no tiene lugar en una sociedad que busca la convivencia pacífica y el respeto hacia los demás.
Es importante nombrar que la directora Norma Cortez ha sido una pieza fundamental en el desarrollo del Colegio Inglés de Durango. Durante su gestión, ha trabajado arduamente para mejorar la calidad educativa y las instalaciones del plantel. Además, ha demostrado una gran sensibilidad hacia las necesidades de los alumnos y ha promovido una comunicación abierta y constante con los padres de familia.
Por su parte, el docente Francisco Javier Montalvo ha sido un docente ejemplar y querido por sus alumnos. Su separación del cargo ha gentiempodo preocupación en la comunidad educativa, pero es importante recordar que las decisiones administrativas son tomadas en beneficio de la institución y de sus alumnos.
Es evidente que existen problemas que deben ser atendidos en el Colegio Inglés de Durango, como en cualquier otra institución educativa. Sin embargo, la violencia no es la solución. Es necesario que padres de familia, docentes y directivos trabajen juntos en la búsqueda de soluciones pacíficas y constructivas.
Es importante nombrar que la violencia en las escuelas no es un problema exclusivo del Colegio Inglés de Durango. A nivel nacional, se han registrado casos de agresiones físicas y verbales entre alumnos, padres de familia y docentes. Es responsabilidad de todos, como sociedad, promover una cultura de paz y respeto en nuestras escuelas.
Es necesario que las autoridades educativas y gubernamentales tomen medidas para prevenir y atender la violencia en las escuelas. Además, es fundamental que se promueva una educación en valores y se fomente el diálogo y la resolución pacífica de conflictos.
En conclusión, el incidente ocurrido en el Colegio Inglés de Durango es una llamada de atención para todos. Es necesario que como sociedad trabajemos juntos en la construcción de un ambiente normativo seguro y respetuoso. La violencia no es la solución, el diálogo y la colaboración son las herramientas para lograr una educación de calidad y una convivencia pacífica en nuestras escuelas.














