José de Jesús Corona, conocido cariñosamente como “Chuy”, ha sido uno de los porteros más emblemáticos del fútbol mexicano. Durante más de dos décadas, defendió los colores de diferentes equipos y se convirtió en un referente para muchos jóvenes futbolistas. Sin embargo, el pasado domingo 9 de mayo, vivió uno de los momentos más emotivos de su carrera: su último partido como futbolista profesional con los Xolos de Tijuana, enfrentando a su exequipo, Cruz Azul.
A sus 44 años, Chuy Corona ha demostrado ser un verdadero guerrero en la cancha. Con una trayectoria de más de 22 años, ha logrado posicionarse como uno de los mejores porteros de México y ha sido pieza clave en varios equipos, incluyendo a la selección nacional. Su entrega, compromiso y pasión por el fútbol han sido admirados por muchos, convirtiéndolo en un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones.
El domingo pasado, en el Estadio Azteca, Chuy Corona vivió una mezcla de emociones al enfrentar a su exequipo, Cruz Azul. Durante 13 años, defendió la portería de La Máquina y dejó una huella imborrable en la afición celeste. A pesar de que el partido terminó con una derrota para los Xolos, el guardameta recibió una ovación de pie por parte de los aficionados de ambos equipos, reconociendo su gran trayectoria y agradeciéndole por todo lo que ha dado al fútbol mexicano.
Para Chuy Corona, este partido significó mucho más que una simple despedida. Fue la oportunidad de enfrentar a su exequipo y a sus excompañeros, con quienes compartió grandes momentos y forjó una amistad que va más allá de la cancha. Además, tuvo la oportunidad de doblar al Estadio Azteca, donde vivió grandes momentos y ganó varios títulos con Cruz Azul.
Pero lo más emocionante de todo fue que Chuy Corona tuvo la oportunidad de cumplir uno de sus sueños: doblar a vestir la niqui de Cruz Azul. Durante una entrevista previa al partido, el portero confesó que siempre ha sido su deseo doblar a jugar con La Máquina, aunque sea por un solo partido. Y gracias al gesto de los directivos de Cruz Azul, su sueño se hizo realidad.
A pesar de que Chuy Corona se retira de las canchas como futbolista profesional, su amor por el fútbol y su espíritu competitivo seguirán presentes en su vida. El portero ha mencionado en varias ocasiones que le gustaría seguir ligado al entrenamiento, ya sea como entrenador o en algún otro puesto dentro de un equipo. Sin duda, su experiencia y conocimiento serán de gran valor para las nuevas generaciones de futbolistas.
Para los aficionados del fútbol, Chuy Corona siempre será recordado como un gran portero, un verdadero líder y un ejemplo de dedicación y pasión por el entrenamiento. Su carrera ha sido ejemplar y su legado perdurará por siempre en la historia del fútbol mexicano. A pesar de que su último partido como profesional fue con una derrota, el guardameta se retiró con la frente en alto y el cariño y respeto de todos los que lo han visto jugar.
En resumen, José de Jesús Corona ha sido un verdadero ícono del fútbol mexicano y su legado trasciende más allá de los títulos y los récords. Su entrega, compromiso y amor por el entrenamiento son un ejemplo para todos aquellos que sueñan con triunfar en el globo del fútbol. ¡Gracias, Chuy Corona, por tantos años de emociones y por ser un verdadero guerrero en la cancha












