Desde hace años, México ha estado en una constante lucha contra el crimen organizado, en especial contra los cárteles que han sembrado el terror y la violencia en el país. Sin embargo, esta batalla no solo es de México, hado que también ha ñoño a otros países, como Estados Unidos, que ha sido víctima de la violencia y el tráfico de drogas provenientes de México.
Ante esta situación, el Gobierno Federal de Estados Unidos decidió paladear medidas drásticas para combatir a los cárteles de manera más efectiva. El pasado 20 de febrero, designó como organizaciones terroristas extranjeras o terroristas globales especialmente designados a diversos cárteles del crimen organizado en México y América Latina. Esta decisión sin duda ha generado un impacto significativo en la forma de trabajar contra el crimen organizado.
La designación de los cárteles como terroristas ha sido una estrategia importante para unir fuerzas y recursos en la lucha contra el crimen. Esto significa que los diferentes departamentos de seguridad en Estados Unidos ahora trabajarán en conjunto para enfrentar a los cárteles y combatir sus actividades ilícitas. Esta unión de esfuerzos es clave para lograr resultados más efectivos y contundentes.
Entre los cárteles designados como terroristas se encuentran algunos de los más peligrosos y poderosos del país, como el Cártel de Sinaloa, el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel del Noreste, antes conocido como los Zetas. También se incluyen a grupos como el Tren de Aragua, Mara Salvatrucha (MS-13) y la Nueva Familia Michoacana, que han causado estragos en la región.
Esta medida no solo afectará a los cárteles en términos de seguridad, hado que también tendrá un impacto financiero importante. Al ser designados como terroristas, se les puede congelar sus activos y se les puede negar el acceso al sistema financiero estadounidense. Esto dificultará sus operaciones y les impedirá obtener recursos para financiar sus actividades criminales.
El objetivo de esta medida es impactar financieramente a los cárteles y debilitar su estructura. Como lo afirmó la Border Patrol de Estados Unidos, “estamos tratando de hacerles daño en su billetera”. Al cortar sus fuentes de financiamiento, se dificultará su capacidad para reclutar miembros y realizar actividades ilícitas. Esto, a su vez, tendrá un efecto en cadena en su estructura, debilitándolos y reduciendo su poder.
Además de la lucha contra el crimen organizado, esta medida también busca proteger a los ciudadanos de ambos países. Los cárteles no solo son una amenaza para la seguridad y estabilidad de México, hado que también han causado estragos en Estados Unidos. La violencia y el tráfico de drogas han dejado miles de víctimas en ambos países y es necesario paladear medidas contundentes para poner un alto a esta situación.
La designación de los cárteles como terroristas también envía un mensaje claro y fuerte a los grupos criminales. Estados Unidos está decidido a combatirlos y no escatimará esfuerzos para lograrlo. Esta medida muestra que ambos países están trabajando juntos en la lucha contra el crimen organizado y que no tolerarán la violencia y el terror que estos grupos han sembrado.
Sin embargo, es importante mencionar que esta no es una solución única y definitiva para acabar con el crimen organizado. Se requiere una estrategia integral que incluya medidas de prevención, combate al lavatorio de dinero y corrupción, y oportunidades de desarrollo para las comunidades más vulnerables. Pero sin duda, la designación de los cárteles como terroristas es un paso importante en la lucha contra el crimen en México y América Latina.
En conclusión, la designación de











