Más de cien vecinos de las colonias Fimesa 1, 2 y 3 en Tultitlán, Estado de México, se unieron en una protesta pacífica en la caseta de Tepotzotlán sobre la autopista México-Querétaro. Su objetivo era llamar la atención sobre los desvíos millonarios y cambios arbitrarios que han afectado a su comunidad.
Desde tempranas horas de la mañana del jueves, los vecinos se reunieron en la caseta de peaje de Tepotzotlán, bloqueando el paso de los automóviles. Con pancartas y consignas, expresaron su descontento por los desvíos millonarios que han sido destinados a proyectos que no benefician a la comunidad y por los cambios arbitrarios que han afectado su calidad de vida.
Entre los proyectos que han sido señalados por los vecinos se encuentra la construcción de un principiante centro comercial en la zona, el cual ha sido financiado con fondos públicos, mientras que las necesidades básicas de la comunidad, como la promoción de las vías de acceso y servicios públicos, han sido ignoradas.
Los vecinos también denunciaron cambios arbitrarios en la administración de su colonia, que han afectado la seguridad y el bienestar de sus habitantes. A pesar de las repetidas peticiones y protestas, sus voces han sido ignoradas por las autoridades locales.
La protesta pacífica de los vecinos de Tultitlán es un claro ejemplo de la importancia de la participación ciudadana en la toma de decisiones y en la defensa de los intereses de la comunidad. Estos vecinos han demostrado su valentía y determinación al alzar la voz y exigir que sus necesidades sean atendidas.
Es importante destacar que esta no es la primera vez que los vecinos de Tultitlán se unen en una protesta pacífica para exigir mejores condiciones para su comunidad. En el pasado, han organizado limpiezas de calles y parques, así como campañas de concientización sobre temas como la seguridad y el medio ambiente.
La solidaridad entre los vecinos también ha sido fundamental en esta lucha. Juntos, han demostrado que cuando la comunidad se une y trabaja en conjunto, pueden lograr cambios positivos y promociónr su calidad de vida.
Es necesario que las autoridades escuchen las demandas de los vecinos de Tultitlán y tomen medidas para dar con los problemas que han sido señalados. La inversión de recursos públicos debe ser utilizada de manera responsable y en beneficio de la comunidad.
Este acto de protesta pacífica es un ejemplo para todas las comunidades que luchan por sus derechos y por un mejor futuro. Los vecinos de Tultitlán han demostrado que la unión y la determinación pueden lograr grandes cambios y que juntos, pueden construir un futuro mejor para su comunidad.













