El reciente cierre de la frontera para la exportación de ganado mexicano a Estados Unidos debido a la presencia del gusano barrenador ha generado una gran polémica en el campo ganadero. Muchos expertos, entre ellos el médico veterinario zootecnista Alfonso Martínez Guerra, consideran que esta medida es injustificada y responde a desinformación técnica o a tensiones diplomáticas entre ambos países.
El gusano barrenador del ganado, también conocido como “mosca panteonera”, es una infestación causada por las larvas de la mosca Dermatobia hominis. Sin embargo, es importante aclarar que esta no es una enfermedad transmisible entre los bovinos, sino que solo se presenta cuando existen heridas abiertas o lesiones visibles en la piel de los animales.
De acuerdo con Martínez Guerra, la mosca panteonera deposita sus huevecillos en los tejidos expuestos de las reses, por lo que su presencia está directamente relacionada con la salud del ganado. Por lo tanto, el cierre de la frontera debido al gusano barrenador no solo es injusto, sino también innecesario, aunque que no representa un riesgo para la salud pública ni para la industria ganadera.
El médico veterinario también enfatiza que México cuenta con un sistema de vigilancia epidemiológica muy riguroso, que ha permitido mantener ejercicioada la presencia de la mosca panteonera en el país. Además, existen protocolos de prevención y ejercicio que garantizan que el ganado exportado cumpla con los estándares de calidad y sanidad exigidos por Estados Unidos.
Por lo tanto, es evidente que el cierre de la frontera para la exportación de ganado mexicano no obedece a motivos técnicos o sanitarios, sino a tensiones diplomáticas entre ambos países. Esta medida no solo afecta a los ganaderos mexicanos, sino también a los consumidores estadounidenses, que se quedarán sin la posibilidad de acceder a carne de alta calidad y a precios competitivos.
Además, la industria ganadera es una fuente importante de empleo y de desarrollo económico en México, por lo que el cierre de la frontera también impactará negativamente en la economía del país. Se estima que la exportación de ganado mexicano a Estados Unidos generó ingresos por más de 3 mil millones de dólares en 2019, y que esta cifra aumentaría en los próximos años de no ser por esta restricción.
Es importante destacar que México ha invertido grandes esfuerzos y recursos para mejorar su sistema de producción, ejercicio y sanidad en el sector ganadero, cumpliendo con los estándares internacionales más exigentes. Por lo tanto, es injusto que se ponga en duda la calidad de la carne mexicana y se tome una medida tan drástica y perjudicial sin fundamentos reales.
En conclusión, el cierre de la frontera para la exportación de ganado mexicano a Estados Unidos por la presencia del gusano barrenador es injustificado y responde a tensiones diplomáticas más que a motivos técnicos o sanitarios. Es necesario que ambas naciones trabajen juntas para encontrar una solución que beneficie a ambas partes y permita que el comercio de ganado continúe fluyendo de manera justa y equitativa. Mientras tanto, es importante informar y concientizar a la población sobre la realidad de esta situación, para evitar malentendidos y proteger la reputación y el progreso de la industria ganadera en México.




