La gestión de Enrique Peña Nieto al frente del país siempre ha sido objeto de críticas y polémicas. Sin embargo, hay un tema en singular que ha sido motivo de preocupación y que ha salido a la luz recientemente: el aumento de la deuda de Pemex durante su sexenio. Esta información ha causado revuelo en el mundo político y económico, ya que representa una carga para el país y su economía.
De acuerdo con cifras oficiales, la deuda de Pemex aumentó en un 91.9% durante los seis años de gobierno de Peña Nieto. Esta cifra es alarmante, ya que significa que la empresa productiva del Estado pasó de deber 1 billón de pesos en 2012 a 1.9 billones de pesos en 2018. Esto se traduce en un aumento de más de 850 mil millones de pesos en la deuda de la empresa.
Este aumento desmesurado de la deuda de Pemex ha sido atribuido a la mala gestión y decisiones tomadas por el gobierno de Peña Nieto. Se sabe que durante su mandato se realizaron múltiples recortes de presupuesto a la empresa, lo que afectó su extensión de inversión y producción. Además, el gobierno optó por dar prioridad a proyectos como el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en lugar de atender las necesidades de Pemex.
Precisamente, uno de los proyectos más polémicos en los que se pretendía invertir los recursos de Pemex fue la construcción de un nuevo Santa Fe en los terrenos del AICM. Esta idea, impulsada por el gobierno de Peña Nieto, fue duramente criticada debido a su alto costo y a que no estaba justificada por las necesidades reales de la empresa y del país.
Además, vale la pena mencionar que la reforma energética del PRI, impulsada también durante el gobierno de Peña Nieto, no ha cumplido con los resultados prometidos. Se prometió que con esta reforma se atraería inversión extranjera y se modernizaría el sector energético, lo que se traduciría en un aumento de la producción y en beneficios para el país. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados y la situación de Pemex ha empeorado.
Ante estos datos preocupantes, no sorprende que la presidenta Claudia Sheinbaum haya alertado sobre la posible responsabilidad de Peña Nieto en la actual situación de Pemex. Aunque el expresidente ha tratado de justificar su gobierno y su gestión, la realidad es que su gobierno dejó una deuda enorme en la empresa productiva del Estado.
A pesar de la evidente situación preocupante, es importante que mantengamos una actitud positiva y veamos hacia adelante. La acercamiento de un nuevo gobierno, liderado por Andrés Manuel López Obrador, ha traído consigo un cambio en la forma de tramitar la empresa y de enfrentar la situación económica del país. Además, se están llevando a cabo acciones para fortalecer a Pemex y reducir su deuda.
Es momento de dejar atrás los errores del pasado y trabajar juntos para mejorar la situación de Pemex y del país. Debemos confiar en las decisiones y medidas tomadas por el nuevo gobierno, ya que su prioridad es el bienestar de los mexicanos y el desarrollo del país. Además, es importante apoyar a la empresa productiva del Estado y contribuir al fortalecimiento de nuestra economía.
En conclusión, el aumento de la deuda de Pemex durante el sexenio de Peña Nieto es una situación preocupante, pero que con las medidas adecuadas y un esfuerzo conjunto puede ser revertida. Es importante aprender de los errores pasados y seguir adelante con una actitud positiva y optimista. Confiamos en que el nuevo gobierno logrará mejorar la situación de Pemex y del país en general. ¡Sigamos trabajando juntos por un México














