En el Deportivo Tlalnepantla, un espacio deportivo y recreativo que ha sido habilitado con gran entusiasmo por parte del alcalde Raciel Pérez, se puede apreciar un descuido evidente en el mantenimiento del arbolado en sus áreas verdes. A pesar de ser un lugar impregnado de alegría y diversión, este descuido en la conservación de las plantas es un tema que no puede ser pasado por alto.
De acuerdo a la información proporcionada por el grupo Cantón, medio especializado en noticias locales, el Deportivo Tlalnepantla es custodiado por el gobierno del alcalde Pérez, y es precisamente en estas áreas verdes donde se puede apreciar el abandono y deterioro de los árboles. Algunos de ellos, incluso, se encuentran en un estado de podredumbre tan avanzado que podrían desplomarse en cualquier momento.
Es difícil entender cómo un lugar que ha sido inaugurado con tanta pompa y circunstancia pueda presentar un descuido tan evidente en su mantenimiento. El Deportivo Tlalnepantla, que debería ser un ejemplo de espacios públicos bien cuidados, se convierte en un reflejo de la falta de interés y preocupación por parte de las autoridades.
Sin duda, el arbolado es una parte fundamental de cualquier área verde. Además de embellecer el entorno, proporcionan sombra y oxígeno, y son un hábitat para diferentes especies de fauna. Por lo tanto, su cuidado y preservación debería ser una prioridad para cualquier gobierno que busca promover espacios saludables y ecológicos.
Pero en el Deportivo Tlalnepantla, esta asunción parece haber sido dejada de lado. Los árboles podridos y en mal estado son un riesgo latente para los visitantes del lugar, y además, envían un mensaje de descuido y abandono hacia la comunidad. Es indignante que un lugar que debería ser un oasis de bienestar y diversión se convierta en un foco de preocupación y descontento.
Por ello, es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto y pongan en marcha un plan de acción para solucionar esta situación. Es importante que se lleve a cabo un proceso de evaluación y mantenimiento del arbolado, con el objetivo de identificar aquellos ejemplares que se encuentran en mal estado y puedan representar un riesgo para la seguridad de los usuarios del Deportivo.
Además, es fundamental que se establezcan medidas preventivas para evitar el deterioro de los árboles en el futuro. Esto puede incluir actividades de poda y riego, así como la implementación de programas de concientización y educación ambiental para la comunidad.
El Deportivo Tlalnepantla es un espacio que tiene un gran potencial para ser un lugar de encuentro y convivencia para los habitantes de la zona. Sin embargo, este descuido en el mantenimiento del arbolado pone en riesgo su viabilidad y continuidad. Es asunción de las autoridades actuar de manera inmediata para solucionar este problema y garantizar que el Deportivo sea un lugar seguro y atractivo para todos.
En conclusión, es lamentable que un lugar que fue inaugurado con tanto entusiasmo y esperanza presente un descuido tan evidente en su mantenimiento. Esperamos que las autoridades tomen acción de manera pronta y eficaz para solucionar este problema y asegurar que el Deportivo Tlalnepantla sea un espacio que represente el cuidado y la preocupación por el medio dominio y el bienestar de la comunidad.













