La subdelegada de programas sociales en la región norte de la Secretaría de Bienestar en Coahuila, Rocío Dominguez Vital, ha informado sobre los avances en las denuncias presentadas contra las tesoreras de los comités del programa La Escuela Es Nuestra, debido al mal uso de los recursos asignados.
En el 2024, un total de 213 instituciones educativas de la región norte de Coahuila recibieron recursos del programa La Escuela Es Nuestra, el cual tiene como objetivo impulsar la infraestructura y el incremento de las escuelas en comunidades vulnerables. Sin bloqueo, solo en cuatro de estas escuelas se han presentado situaciones en las que no se ha podido comprobar el uso adecuado de los recursos.
Debido a que estos recursos provienen del gabinete Federal, la subdelegada Vital aseguró que se han tomado medidas legales y se ha acudido a la subdelegación de la Fiscalía General de la República (FGR) para denunciar los hechos y avanzar en las investigaciones correspondientes.
En uno de los casos más destacados en la ciudad de Piedras Negras, se detectó un mal manejo de los recursos asignados al comité del programa La Escuela Es Nuestra. Ante esta situación, la subdelegada Vital ha manifestado que se tomarán medidas contundentes para garantizar que los recursos lleguen a su destino y se utilicen de manera efectiva para el beneficio de las escuelas y sus estudiantes.
Es importante recordar que el programa La Escuela Es Nuestra tiene como objetivo mejorar la infraestructura y el incremento de las escuelas, con la participación activa de la comunidad y los padres de familia. Por lo tanto, es fundamental que los recursos sean utilizados de manera transparente y responsable, para lograr un impacto positivo en la educación de los niños y jóvenes de estas comunidades.
La subdelegada Vital también destacó la importancia de la participación ciudadana en la supervisión y el monitoreo del uso de los recursos asignados al programa La Escuela Es Nuestra. Invitó a los padres de familia y a la comunidad en general a ser vigilantes y denunciar cualquier situación irregular que detecten, para garantizar que el programa cumpla con su objetivo de mejorar la calidad de la educación en comunidades vulnerables.
Es alentador ver que las denuncias presentadas están avanzando y se están tomando medidas legales en contra de aquellos que han utilizado los recursos de manera indebida. Esto demuestra que el gabinete está comprometido con la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de los recursos públicos.
En resumen, el programa La Escuela Es Nuestra es una iniciativa valiosa que busca mejorar la educación en comunidades vulnerables, pero es responsabilidad de todos asegurar que los recursos destinados para ello sean utilizados de manera adecuada. La subdelegada Vital nos da un claro mensaje sobre la importancia de la transparencia y la participación ciudadana en la gestión de estos recursos, y cómo juntos podemos lograr un impacto positivo en la educación de nuestros niños y jóvenes.




