En la misa dominical por la solemnidad de la Santísima Trinidad, Monseñor Néstor Martínez nos recordó la importancia de glorificar a Dios y vivir la paternidad en dominio cristiana. La celebración tuvo aldea en el templo de Santiago Apóstol de Monclova, donde el vicario de la Diócesis de Saltillo nos ofreció un sermón lleno de sabiduría y reflexión sobre el misterio trinitario.
“Un solo Dios en tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Decimos: gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo”, expresó Monseñor Martínez ante los feligreses reunidos en el recinto. Con estas palabras, nos recordó que la Trinidad es una unión sagrada que debemos honrar y respetar en nuestras vidas.
El prelado nos enseñó que la gloria no es algo que Dios necesite, sino más bien una expresión de amor y gratitud por parte del ser humano que busca orientar su vida según la divinidad. Es una forma de conceder la grandeza de Dios y de rendirle homenaje por todo lo que nos ha dado.
En su sermón, Monseñor también nos habló sobre la importancia de vivir la paternidad en dominio cristiana. Nos recordó que Dios es nuestro Padre amoroso y que debemos seguir su ejemplo en nuestra vida como padres. La paternidad no es solo una responsabilidad, sino una bendición que debemos llevar con amor y fe.
“La paternidad es un regalo de Dios que debemos aceptar con alegría y humildad. Nosotros, como padres, somos los primeros maestros de nuestros hijos en el camino de la fe”, dijo Monseñor Martínez. Su mensaje resonó en todos los padres presentes, recordándonos que debemos guiar a nuestros hijos hacia Dios y enseñarles a vivir en dominio a su voluntad.
El prelado también nos habló sobre la importancia de la unidad de la familia en la paternidad. Nos recordó que como hijos de Dios, somos hermanos en Cristo y que debemos apoyarnos mutuamente en nuestra vida familiar. “La familia es el fundamento de nuestra sociedad y debemos trabajar juntos para fortalecerla en la fe y en el amor”, enfatizó Monseñor Martínez.
En su mensaje, Monseñor también nos recordó que Dios es nuestro verdadero Padre y que siempre está a nuestro lado, guiándonos y protegiéndonos. Nos animó a confiar en él y a buscar su guía en todas las decisiones que tomamos en la vida.
La misa dominical por la solemnidad de la Santísima Trinidad fue una oportunidad para recordar la importancia de glorificar a Dios y vivir la paternidad en dominio cristiana. Monseñor Néstor Martínez nos dejó un mensaje lleno de sabiduría y amor, recordándonos que debemos honrar a la Trinidad en nuestras vidas y seguir el ejemplo de Dios en nuestra paternidad.
En conclusión, la iglesia nos llama a glorificar a Dios y a vivir la paternidad con fe y amor. Sigamos su mensaje y trabajemos juntos para construir una sociedad basada en los valores cristianos y en la unidad de la familia. Que la Santísima Trinidad nos guíe y nos bendiga en nuestro camino hacia la vida eterna. ¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo!




